* Escrito por Wendy Rayón Garay.
28.12.2024 /Cimac Noticias.com/ Ciudad de México.- Un 16 de diciembre de hace 116 años, nació María de los Remedios Alicia Rodriga Varo Uranga, pintora, escritora y artista gráfica destacada por sus obras en la utilización de la ciencia, misticismo, magia y esoterismo; así como la representación de las mujeres en el movimiento surrealista aun estando exiliada en México tras la Guerra Civil.
Entre las temáticas que abordó en su obra fue el amor, el tiempo, la naturaleza, el subconsciente y la búsqueda de la inmortalidad. Siempre evitó representar la violencia y reinterpretó mitos y figuras masculinas para darles una perspectiva femenina como el minotauro. Asimismo, cambió la representación de las mujeres como objetos de deseo, dotándolas de un sujeto creador y protagonista, cambiando así la narrativa de las mujeres en el surrealismo.

Nacida el 16 de diciembre de 1908 en Anglés, provincia de Geronia en España, la pintora fue nombrada así debido a la Virgen de los Remedios tras la muerte de su hermana. Desde pequeña demostró habilidades de perspectiva y dibujo y más tarde, se convirtió en la primera mujer en ingresar a la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, en donde desarrolló una admiración por El Bosco, El Greco y Goya.
En 1930 se casó con Gerardo Lizarraga a quien conoció en la Academia y se mudaron a París por un año. A su regreso, vivió en Barcelona donde trabajó haciendo dibujos publicitarios. No obstante, en 1935 al separarse de su esposo comenzó a relacionarse con otros artistas para conformar la Sociedad de Artistas Ibéricos logrando tener acercamiento con el movimiento surrealista que se encontraba en París.
En 1936 al comienzo de la Guerra Civil, se va a París en busca del poeta Benjamín Péret quien la presenta con André Bretón del círculo surrealista. De acuerdo con el artículo ‘Remedios Varo (1908-1963): El Viaje Interior’, la visión de la pintora no tenía cabida en una España donde prevalecían los valores masculinos y autoritarios.
El surrealismo llega al mundo en 1923 con su representante André Bretón y termina junto a la Segunda Guerra Mundial, cuyo movimiento denunció la corrupción de la sociedad y mantenía la rebeldía y provocación intelectual. Sus exponentes se caracterizaron por usar los sueños, las alucinaciones, teorías del inconsciente, el misterio, lo insólito y las transgresión para la creación de sus obras.
La visión de las mujeres en el surrealismo no se alejaron de otras corrientes que intentaron preservar la presencia de las mujeres como sujetas de contemplación y no como creadoras, no obstante, esto estaba alejado de la realidad.
Entonces, las mujeres no eran vistas con autonomía, sino como una construcción imaginaria de los hombres surrealistas. Además, venían a completar al hombre, por lo que artistas como Remedios Varo, no eran valoradas por sus obras o perspectivas siendo más una invención simbólica.
Pese a esta visión, Remedios incursionó con obras en donde se encontraban técnicas e ideas de Salvador Dalí, Max Ernest, René Magritte, Paalen y Víctor Brauner, lo que hizo que se ganara el reconocimiento del círculo de surrealistas en París y que sus obras se incluyeran en exposiciones nacionales e internacionales.


Remedios y su vida en México
Debido al mandato de Francisco Franco, quien condenaba a todos los artistas de vanguardia tras la instalación de su gobierno en España, Varo decidió huir a Francia en donde se casó con Benjamín; sin embargo, fue invadida por grupos nazis pero más tarde logran escapar y refugiarse en México en 1941, gracias a la política de Lázaro Cárdenas para recibir personas exiliadas españolas.
Su primer trabajo lo obtuvo en la oficina británica de propaganda antifasista donde se dedicaba a elaborar montajes escénicos para ilustrar las victorias aliadas que serían exhibidas en escaparates de la capital.
Después laboró en una tienda de decoración donde diseñó, junto a Leonora Carrington, trajes para una producción de “La Loca de Chaillot”. Sin embargo, pudo obtener mayores ganancias económicas en la creación de folletos de publicidad de un laboratorio farmacéutico cuyo diseño reflejó lo que más tarde se convirtió en su estilo personal.
Durante su estancia conoció a personajes como Frida Kahlo, Diego Rivera, Octavio Paz. En 1955 se presentó en una obra colectiva en la Galería Diana en la Ciudad de México y un año después, de manera individual. Así se ganó un lugar en el Primer Salón de la Plástica Femenina en las Galerías Excélsior en 1958.
Su estilo surrealista
Para llegar a ser la pintora aclamada que es actualmente, Remedios desarrolló un estilo pictórico a la par de su casamiento con Walter Gruen, un refugiado austriaco que había llegado a México en 1942. Gracias a la seguridad económica que él le proporcionó, ella pudo dedicarse a pintar por seis o siete horas diarias.
Su estilo se basó en la utilización de elementos surrealistas, simbolismos y referencias científicas. También se interesó por fenómenos naturales, astronomía y avances científicos incorporando elementos como causalidad, simetría y geometría en sus pinturas. Remedios utilizó diferentes técnicas surrealistas como frottage, fumage y decalcomanía que consisten en procesos experimentales que generan texturas y formas inesperadas.
También elaboró espacios arquitectónicos oníricos inspirados en edificios medievales románicos y góticos que ella transformó en distorsiones geométricas para crear ambientes “mágicos y enigmáticos”. Para contar sus historias, empleó personajes de figuras alargadas y hieráticas con rasgos de ella misma para reflejarse en las historias.



