*Continúa la búsqueda de la periodista en Veracruz.
*Familiares de detenidos denuncian irregularidades y señalan que son inocentes.
09.06.2026 Veracruz.- La investigación por la desaparición de la periodista veracruzana Roxana Berenice Guzmán Ramírez entró en una nueva fase luego de que trascendiera la detención de seis personas presuntamente vinculadas con el caso, mientras familiares de algunos de los arrestados denunciaron presuntos abusos durante los operativos y exigieron que las autoridades esclarezcan los hechos con base en pruebas y no en señalamientos anticipados.
Reportes de medios locales señalan que versiones extraoficiales han identificado oficialmente a cuatro de los detenidos: César Alejandro “N”, Alejandro “N”, Andrés “N” y Luis Arturo “N”.
Los familiares evidencias que 4 de ellos son profesionistas y tienen un empleo en Petróleos Mexicanos (Pemex), y uno de ellos es trabajador del Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz (COBAEV). Mientras la identidad de otros dos detenidos no se conoce.
La audiencia inicial contra los señalados se desarrolló el lunes en el Centro Integral de Justicia de Coatzacoalcos, donde madres, esposas y otros familiares se manifestaron para expresar su inconformidad con las capturas. Los asistentes sostuvieron que varios de los detenidos cuentan con empleos y actividades laborales conocidas en la región y rechazaron que estén relacionados con la privación de la libertad de la comunicadora en un hecho de violencia que dio vuelta al mundo..
De acuerdo con los testimonios de los familiares, los arrestos ocurrieron durante un operativo realizado en Nanchital durante la madrugada del domingo. Además de defender la inocencia de los detenidos, señalaron que durante las irrupción policia en los domicilios dejaron destrozos.
Hasta el momento, las autoridades ministeriales no han emitido un posicionamiento público sobre estos señalamientos que consignan los medio regionales.
El caso ha generado una amplia atención nacional e internacional debido a la forma en que ocurrió la desaparición de la periodista. Roxana Guzmán, directora del portal digital Pulso Informativo del Sureste, fue sustraída de su domicilio en el municipio de Nanchital la mañana del 2 de junio por un grupo de hombres armados que irrumpió por la fuerza en la vivienda.
Parte de la agresión quedó registrada en un video grabado por familiares, donde se observa a individuos encapuchados derribando la puerta de acceso antes de ingresar al inmueble.
Las imágenes difundidas en redes sociales provocaron una inmediata reacción de organizaciones periodísticas y defensoras de la libertad de expresión, que demandaron una investigación exhaustiva y medidas urgentes para localizar a la comunicadora.
La Fiscalía General del Estado de Veracruz abrió una carpeta de investigación y desplegó operativos en la región sur de la entidad, con apoyo de corporaciones estatales y federales.
Durante los primeros días de búsqueda, las autoridades informaron que habían logrado identificar el vehículo utilizado durante la privación de la libertad y que los trabajos de inteligencia permitieron establecer rutas de seguimiento en municipios cercanos como Nanchital, Moloacán y Cuichapa.
La relevancia del caso llevó incluso a pronunciamientos desde el gobierno federal. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló en días recientes que la prioridad era localizar a la periodista y posteriormente esclarecer las circunstancias que rodearon el crimen.
Este lunes, la mandataria informó que en las labores participan corporaciones federales y estatales mediante tareas de inteligencia y búsqueda coordinada.
Hasta ahora no existe una versión oficial que establezca el móvil de la desaparición. Las autoridades tampoco han determinado públicamente si los hechos guardan relación con la actividad periodística de Roxana Guzmán, quien recientemente había impulsado la cobertura informativa de temas comunitarios, seguridad y asuntos de interés local en el sur de Veracruz.
Mientras continúa la búsqueda de Roxana Guzmán y se desarrolla el proceso judicial contra los seis detenidos, familiares tanto de la periodista como de los acusados mantienen posiciones encontradas. Por un lado, persiste la exigencia de localizar con vida a la comunicadora y castigar a los responsables; por otro, los allegados a los detenidos demandan que la investigación se conduzca con imparcialidad y que las responsabilidades se determinen únicamente a partir de evidencia sólida presentada ante los tribunales.


