Desde el viernes 6 de febrero de 2026, miles de personas se manifiestan en distintas calles de Milán, Italia, en rechazo a la realización de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 y a la presunta presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
La protesta del 6 de febrero, convocada por colectivos estudiantiles y organizaciones sociales, se desarrolló en un ambiente de crispación marcado por consignas, silbatos y bengalas. Varias calles fueron cerradas de manera preventiva antes de la ceremonia inaugural del evento deportivo.
Durante la movilización, un grupo de manifestantes con el rostro cubierto lanzó piedras y bengalas contra las fuerzas de seguridad, que respondieron con cañones de agua y gases lacrimógenos. Se registraron enfrentamientos, daños materiales y la detención de varias personas. Las autoridades italianas informaron que la presencia del ICE no estaba confirmada oficialmente, aunque el rumor sobre su participación en tareas de protección a ciudadanos estadounidenses durante los Juegos fue uno de los detonantes de la protesta.
Las críticas hacia los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 se han intensificado en los últimos meses debido al impacto ambiental de las obras en zonas alpinas y al aumento de los costos de organización.
Diversos grupos han señalado que el evento representa un gasto excesivo frente a necesidades sociales urgentes. La visita del vicepresidente estadounidense JD Vance a Italia para reunirse con la primera ministra Giorgia Meloni, en el marco de la inauguración de los Juegos, añadió tensión política a la jornada y fue interpretada por sectores sociales como un gesto de injerencia extranjera.
El saldo oficial fue de 12 personas heridas, entre ellas tres policías, y 18 detenidos. El tráfico en el centro de la ciudad quedó paralizado por más de tres horas y varias estaciones de metro fueron cerradas de manera preventiva.
Las autoridades locales informaron que el costo del operativo de seguridad ascendió a 2,5 millones de euros, cifra que se suma a los gastos extraordinarios ya destinados a la protección de las sedes olímpicas. El Ministerio del Interior anunció que se reforzarán los dispositivos de vigilancia en los próximos días, especialmente en torno a las ceremonias inaugurales y a las sedes deportivas en Cortina d’Ampezzo.











