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11.09.2026.- Ciudad del Carmen, Campeche.— Autoridades federales mantienen bajo vigilancia un nuevo derrame de hidrocarburos registrado en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el Golfo de México, frente a las costas de Campeche, mientras equipos especializados trabajan en la contención y recuperación del material.
El incidente fue detectado durante la mañana del jueves 10 de septiembre, a 46 millas náuticas, equivalentes a unos 85 kilómetros, al norte de Ciudad del Carmen. El reporte activó el esquema de monitoreo permanente del Observatorio Permanente del Golfo de México, coordinado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti)
La Secretaría de Marina activó ese mismo día el Plan Local de Contingencias mediante el Grupo Regional de Atención y Manejo de Emergencias (GRAME), con sede en Ciudad del Carmen, para apoyar las labores de atención del incidente mar adentro.
Como parte de la respuesta fueron desplegados la patrulla oceánica ARM Guanajuato, cuatro embarcaciones, dos aeronaves y 255 elementos navales, de acuerdo con la información difundida por las autoridades. El objetivo es contener el hidrocarburo y recuperar el material mientras continúa la evaluación de la zona afectada
El Observatorio Permanente del Golfo de México activó además el seguimiento mediante información satelital y modelos de pronóstico para conocer la evolución de la mancha y anticipar su posible trayectoria.
Hasta el momento se han emitido cuatro reportes derivados de imágenes obtenidas mediante sistemas de Radar de Apertura Sintética y sensores multiespectrales. Estos registros permiten observar el comportamiento de la mancha sobre la superficie marina y comparar su evolución conforme avanzan las horas.
Los especialistas también utilizaron tres modelos de pronóstico de deriva. Las simulaciones indican que durante los próximos cinco días el desplazamiento neto del hidrocarburo sería hacia el oeste.
De acuerdo con las proyecciones disponibles, existe una probabilidad muy baja de que la mancha alcance la costa o alguna zona considerada sensible durante ese periodo. Sin embargo, el seguimiento continuará debido a que las condiciones meteorológicas y oceanográficas pueden modificar la trayectoria prevista.
Uno de los factores que las autoridades mantienen bajo observación es la posible entrada de un frente frío en los siguientes días. Según los modelos, este fenómeno podría modificar la dirección de la deriva, por lo que el Observatorio continuará realizando ejercicios de predicción durante los próximos 10 días.
De manera paralela, un equipo de Pemex trabaja en la identificación y control del punto de fuga. La información reportada por La Jornada señala que personal de la empresa detectó que el incidente se originó en un ducto y que ya se desarrollan acciones para contenerlo.
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) también participa en las acciones y tiene previsto realizar un sobrevuelo para documentar las labores relacionadas con la contención, recuperación, limpieza y reparación de la infraestructura involucrada.
El nuevo incidente ocurre meses después del derrame registrado en la Sonda de Campeche durante febrero, contingencia que llevó al gobierno federal a establecer el Observatorio Permanente del Golfo de México como mecanismo de vigilancia científica y coordinación institucional.
La creación del Observatorio fue anunciada como parte de una estrategia para fortalecer la detección temprana de incidentes, utilizar imágenes satelitales y modelos de circulación y deriva, así como integrar información científica para la atención de emergencias ambientales en el Golfo.
La experiencia del derrame anterior también generó una investigación dentro de Pemex. En abril, la empresa informó que tres funcionarios habían sido separados de sus cargos mientras se investigaban posibles irregularidades relacionadas con aquel incidente, entre ellas una pérdida de integridad mecánica y la reparación de un oleoducto que, según la empresa, no había sido reportada oportunamente.
En aquella contingencia, el gobierno federal informó sobre el despliegue de miles de elementos y recursos para contener el hidrocarburo, así como trabajos de limpieza en distintos puntos del litoral del Golfo. A partir de ese episodio se reforzó el esquema de vigilancia permanente de la región.
En el nuevo derrame, las autoridades todavía no han informado públicamente una estimación definitiva sobre el volumen de petróleo liberado ni han establecido el tamaño final de la mancha. Por ello, los datos disponibles corresponden a las primeras observaciones y a los modelos utilizados para anticipar su comportamiento.
El monitoreo se concentra por ahora en la zona ubicada frente a Campeche, mientras continúan las labores de contención mar adentro. Los especialistas seguirán contrastando las imágenes satelitales con los modelos de deriva para determinar si la trayectoria permanece dentro de los parámetros previstos o presenta cambios.
Aunque las proyecciones actuales apuntan a que el hidrocarburo no llegaría a la costa ni a zonas ecológicamente sensibles en los próximos días, las autoridades mantienen la vigilancia debido a la posibilidad de modificaciones en las condiciones meteorológicas.
El seguimiento continuará a través del Observatorio Permanente del Golfo de México, mientras Pemex, Marina y las autoridades ambientales mantienen las acciones destinadas a controlar la fuga y evaluar sus posibles efectos sobre el ecosistema marino.

