*El reportaje atribuye al FBI la conducción de la operación.
03.07.2026.- A casi un año de la captura y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos, nuevas imágenes difundidas por el periodista Luis Chaparro han reavivado el debate sobre una de las operaciones más controvertidas en la historia reciente del narcotráfico entre México y Estados Unidos.
El material gráfico, publicado por la plataforma informativa Pie de Nota, muestra por primera vez distintos momentos de la extracción del histórico líder del Cártel de Sinaloa y aporta nuevos elementos sobre la presunta participación directa de autoridades estadounidenses en el operativo.
Las fotografías exhiben a Ismael Zambada García durante el traslado que culminó el 25 de julio de 2024 en el aeropuerto de Santa Teresa, en Nuevo México, donde fue puesto bajo custodia de agentes federales estadounidenses junto con Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.


De acuerdo con la investigación presentada por Chaparro, el operativo internacional habría sido coordinado directamente por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), una revelación que contrasta con las versiones iniciales que atribuían un papel predominante a la Administración para el Control de Drogas (DEA). Según el reportaje, fue el FBI la agencia encargada de conducir la fase final de la operación que permitió el ingreso del capo sinaloense a territorio estadounidense.
El trabajo periodístico incluye imágenes tomadas durante el vuelo y al momento del aterrizaje en territorio estadounidense. En varias de ellas aparece Joaquín Guzmán López, señalado por las autoridades de Estados Unidos como la persona que convenció o condujo a Zambada hasta una pista aérea en Sinaloa desde donde ambos despegaron con destino a Nuevo México.
Desde la captura, el propio Ismael Zambada ha sostenido una versión radicalmente distinta a la presentada por el gobierno estadounidense. En una carta difundida por su defensa semanas después de su detención, afirmó que fue víctima de un engaño y posteriormente secuestrado por Joaquín Guzmán López cuando acudió a una reunión en las inmediaciones de Culiacán, donde supuestamente asistiría a un encuentro con el entonces rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén Ojeda, y con el gobernador Rubén Rocha Moya.
En ese mismo documento, Zambada aseguró que fue sometido por la fuerza, esposado, obligado a abordar una aeronave privada y trasladado contra su voluntad a Estados Unidos, donde finalmente fue detenido por agentes federales. También afirmó haber permanecido con una capucha durante gran parte del trayecto.
Las declaraciones del capo provocaron una crisis política en Sinaloa debido a que ese mismo día fue asesinado Héctor Melesio Cuén Ojeda, cuya muerte inicialmente fue atribuida a un intento de robo. Sin embargo, la Fiscalía General de la República atrajo posteriormente la investigación al detectar inconsistencias en la versión presentada por la Fiscalía de Sinaloa, incluyendo irregularidades en videos de vigilancia y en la reconstrucción de los hechos.
Hasta ahora, las autoridades estadounidenses han sostenido que Joaquín Guzmán López se entregó voluntariamente y que llevó consigo a Ismael Zambada, aunque nunca han explicado públicamente con detalle el desarrollo completo del operativo ni el grado de participación de cada una de las agencias federales involucradas.
La publicación de Pie de Nota vuelve a colocar ese episodio bajo los reflectores al señalar que el FBI encabezó la coordinación de la operación internacional. No obstante, ni el FBI ni el Departamento de Justicia de Estados Unidos han emitido hasta el momento un pronunciamiento oficial para confirmar o desmentir específicamente los nuevos elementos difundidos en el reportaje.
El caso continúa teniendo importantes implicaciones diplomáticas. Desde julio de 2024, el Gobierno de México ha solicitado en diversas ocasiones información detallada a Washington para esclarecer cómo se desarrolló el traslado de Zambada desde territorio mexicano, al considerar que persisten interrogantes sobre una posible intervención de agentes estadounidenses sin autorización expresa de las autoridades mexicanas.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que el gobierno mexicano busca conocer con precisión las circunstancias en que ocurrió la extracción del líder criminal y ha insistido en que Estados Unidos debe proporcionar toda la información disponible para determinar si se respetaron los mecanismos de cooperación bilateral y la soberanía nacional.
Mientras tanto, Ismael “El Mayo” Zambada permanece recluido en una prisión federal de alta seguridad en Nueva York, donde enfrenta múltiples cargos por narcotráfico, delincuencia organizada, lavado de dinero y homicidio. La Fiscalía estadounidense ha adelantado que buscará que el proceso judicial avance bajo la acusación de dirigir durante décadas una de las organizaciones criminales más poderosas del continente.
La difusión de las nuevas fotografías no modifica, por ahora, la situación jurídica del capo sinaloense, pero sí aporta nuevos elementos al debate sobre la manera en que fue ejecutada una de las capturas más relevantes del narcotráfico internacional. Al mismo tiempo, reaviva las preguntas sobre el nivel de coordinación entre agencias estadounidenses y los hechos ocurridos en Sinaloa el día en que desapareció el histórico líder del Cártel de Sinaloa para aparecer horas después bajo custodia de las autoridades de Estados Unidos.


