* “Con esta declaración institucional, en MSF aseguramos que impedir que estas organizaciones brindemos servicios en Palestina supone un incumplimiento de las obligaciones de Israel en virtud del derecho internacional humanitario”, advierten en el siguiente posicionamiento.
03.01.2026 Gaza.- La amenaza de Israel de denegarnos el registro a Médicos Sin Fronteras (MSF) y a otras organizaciones no gubernamentales internacionales es un intento cínico y calculado de impedir que estas organizaciones brinden sus servicios en Gaza y Cisjordania, lo que supone un incumplimiento de las obligaciones de Israel en virtud del derecho internacional humanitario.
Denegar asistencia médica a la población civil es inaceptable en cualquier circunstancia, y resulta atroz utilizar la ayuda humanitaria como herramienta política o de castigo colectivo. Ahora es el momento de actuar. Israel está intensificando sus graves ataques contra la respuesta humanitaria, lo que supone una amenaza directa para la atención médica y la ayuda humanitaria destinadas a la población civil.
Desde MSF refutamos de manera inequívoca las acusaciones vertidas por las autoridades israelíes en los últimos días. En MSF nunca contrataríamos a sabiendas a nadie involucrado en actividades militares, ya que ello contradice nuestros valores y principios éticos fundamentales. Si las descripciones de lo que nuestros equipos ven con sus propios ojos en Gaza -muerte, destrucción y las consecuencias humanas de la violencia genocida- resultan desagradables para algunos, la responsabilidad recae en quienes cometen estas atrocidades, no en quienes las denuncian.
MSF tenemos preocupaciones legítimas en torno al requisito de registro que exige compartir la información personal de nuestro personal palestino con las autoridades israelíes, preocupaciones que se ven agravadas por el hecho de que 15 compañeros y compañeras han sido asesinados por las fuerzas israelíes.
En cualquier contexto -y especialmente en uno en el que los trabajadores médicos y humanitarios han sido intimidados, detenidos arbitrariamente, atacados y asesinados en gran número- exigir listas de personal como condición para acceder al territorio constituye una extralimitación escandalosa que socava la independencia y la neutralidad humanitarias. Esta exigencia resulta aún más peligrosa debido a la falta de claridad sobre cómo se utilizarán, almacenarán o compartirán datos tan sensibles. Sin embargo, en lugar de dialogar con MSF para escuchar nuestras preocupaciones, el ministerio encargado del proceso de registro ha ignorado nuestras reiteradas solicitudes de reunión y nos acusa públicamente de dar cobijo, a sabiendas, a presuntos terroristas.
Las fuerzas israelíes han matado y herido a cientos de miles de civiles, destruyendo deliberadamente infraestructuras esenciales y atacando al personal médico, humanitario y periodístico. Han tomado el control de más de la mitad de la Franja de Gaza, han obligado a la población a refugiarse en zonas cada vez más reducidas en condiciones inhumanas y han provocado la escasez de productos básicos al bloquear y retrasar la entrada de bienes esenciales, incluidos los suministros médicos.
MSF seguimos trabajando en Gaza y Cisjordania
En la actualidad, MSF proporcionamos apoyo a una de cada cinco camas hospitalarias en Gaza y asistimos a una de cada tres madres durante el parto. La ayuda que proporcionamos no es suficiente para cubrir las enormes necesidades de la población palestina, pero su retirada tendría consecuencias devastadoras. El hecho de que Israel nos impida y a muchas otras organizaciones prestar servicios a los palestinos, después de que las fuerzas israelíes hayan destruido el sistema médico de Gaza, supone una escalada más de los ataques perpetrados contra la población palestina en los últimos dos años.
Los servicios disponibles para la población de Gaza son actualmente muy inferiores a los necesarios, precisamente debido a los bloqueos y restricciones impuestos por Israel. Por tercer invierno consecutivo, la Franja de Gaza se ha visto azotada por el descenso de las temperaturas, las lluvias torrenciales y los fuertes vientos. Estas condiciones meteorológicas han destruido e inundado las tiendas de campaña improvisadas en las que vive la población, mientras Israel continúa bloqueando la entrada de suministros básicos como tiendas de campaña, lonas y viviendas temporales.
Ahora, el Gobierno israelí pretende prohibir incluso la escasa ayuda y los servicios que aún existen. En MSF seguimos buscando el diálogo con las autoridades israelíes para poder mantener nuestros servicios vitales y apoyar al diezmado sistema médico de Gaza.
Permitir la ayuda humanitaria no es un favor: es una obligación en virtud del derecho internacional.
Hoy, más que nunca, la población palestina necesita más servicios, no menos.
El 31 de diciembre de 2025 expiró el registro de MSF para trabajar en Gaza y Cisjordania. La comunicación oficial que hemos recibido indica que se nos exigirá que cesemos nuestras operaciones antes del 1 de marzo de 2026. Por el momento, seguimos trabajando en Gaza y Cisjordania y nuestros proyectos siguen atendiendo a nuestros pacientes palestinos.
En junio de 2025, realizamos una nueva solicitud para seguir trabajando con normalidad a partir del 1 de enero de 2026. MSF no ha sido informada de ninguna decisión oficial sobre esta nueva solicitud. Aunque esta se considera pendiente e incompleta. Esto se debe a que, aunque hemos cumplido con los requisitos de Israel, llevamos meses intentando contactar con las autoridades israelíes sin obtener respuesta.
Entendemos que perder el registro significaría que MSF tendría 60 días para poner fin a sus operaciones y retirarse de Gaza y Cisjordania. No está claro cómo se aplicaría esta medida, pero es probable que ya no pudiéramos traer personal ni suministros, ni coordinarnos con las autoridades israelíes para garantizar la seguridad de nuestro personal, nuestros desplazamientos y nuestras instalaciones.











