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10.09.2026 Anthropic dio a conocer este jueves en un nuevo informe que Irán utilizó su inteligencia artificial Claude para múltiples actividades maliciosas, incluida recopilación de inteligencia sobre judíos e israelíes y las operaciones militares contra EEUU, las cuales la empresa frustró al ser detectadas.
La empresa identificó un actor de amenazas vinculado a Irán que utilizaba Claude para desarrollar un sistema automatizado de elaboración de perfiles de identidad basado en inteligencia de fuentes abiertas, enfocado en personas vinculadas a organismos gubernamentales y no gubernamentales de Israel, así como organizaciones de la diáspora judía. Por otro lado, este actor empleaba Claude para dificultar la detección de su malware como tal.
El actor de amenazas desarrolló y utilizó Claude para orquestar una herramienta de reconocimiento e inteligencia de fuentes abiertas, empleada para elaborar perfiles de cientos de personas en Israel y en la diáspora judía.
Dicho actor ejecutó un sistema automatizado de elaboración de perfiles de identidad que enriquecía una lista de objetivos preexistente, con el fin de generar productos de inteligencia de fuentes abiertas sobre ciudadanos israelíes y estadounidenses. Asimismo, utilizó Claude para agilizar su capacidad de recopilar y analizar datos procedentes de fuentes abiertas.
Anthropic neutralizó también a un actor de amenazas vinculado a Irán que utilizaba Claude para recopilar y analizar datos de acceso público con el fin de elaborar recomendaciones de objetivos contra las fuerzas navales de EEUU en la región.
El actor utilizó Claude para compilar manuales de selección de objetivos destinados a identificar y rastrear posiciones navales a partir de información de fuentes abiertas.
El material recopilado incluía una lista de personal estadounidense extraída de los pies de foto de imágenes militares públicas; identificadores de transpondedores de buques y aeronaves accesibles públicamente; scripts para consultar imágenes satelitales comerciales; y un inventario de sitios web públicos que revelaban movimientos navales de EEUU.
Además, el actor utilizó Claude para recopilar información sobre vulnerabilidades en sistemas a bordo de buques, catalogando vulnerabilidades, equipos de comunicación Cisco y productos de control industrial.
Por otra parte, Anthropic indicó que identificó y eliminó tres cuentas vinculadas a Irán que utilizaban Claude para organizar campañas de influencia del régimen.
Los responsables del régimen iraní planificaban y preparaban contenidos para respaldar lo que denominaban un programa de “guerra blanda” o “guerra cognitiva”.
Según sus propias palabras, se trataba de un plan no militar destinado a moldear la opinión pública, tanto a nivel nacional como internacional.
Cada operación estaba dirigida por un actor que trabajaba dentro o en nombre de una institución específica de propaganda estatal iraní.
Entre estas entidades se incluyen la Organización de Cultura y Comunicación Islámica (ICCO), dependiente del Ministerio de Cultura y Orientación Islámica; la Oficina de Propaganda Islámica de Jorasán Razaví, que operaba una sala de mando de guerra cognitiva desde un seminario en Mashhad para difundir contenidos alineados con las narrativas de la Guardia Revolucionaria Islámica y el Observatorio Cultural Bina, perteneciente a la Organización de Propaganda Islámica.
En cada caso, la operación se apoyaba en Claude para elaborar planes de campaña, manuales doctrinales, sistemas de creación de personajes ficticios, bases de datos de audiencias objetivo y documentación de planificación ministerial.
El uso del modelo de esta manera les permitía generar estructuras organizativas y recursos complejos que, de otro modo, habrían requerido una oficina de programas con personal completo para su elaboración.
Los actores también se centraron considerablemente en ocultar el origen real de la información; diseñaban los contenidos de modo que las narrativas respaldadas por el régimen parecieran provenir de voces independientes. Su papel como agregados culturales no consistía en ser “el narrador, sino el director” de dichas narrativas.
Los actores tomaron medidas deliberadas para ocultar su identidad y su procedencia.
Dado que el acceso a Claude desde Irán está bloqueado, utilizaron redes privadas virtuales (VPN) y números de teléfono extranjeros para registrar y verificar las cuentas.
No obstante, durante las conversaciones, mencionaron reiteradamente sus ubicaciones, instituciones y cargos. Estas revelaciones, sumadas a los pies de página de los documentos que incluían la identidad institucional y a la corroboración mediante fuentes abiertas de las personas implicadas, vincularon cada operación con su respectiva institución vinculada al Estado iraní.
Anthropic observó la distribución de contenidos a través de canales afines a las narrativas de la Guardia Revolucionaria.
Asimismo, Anthropic identificó y bloqueó 16 cuentas de Claude operadas por dos unidades vinculadas a agencias paramilitares y de seguridad interna de Irán con fines de vigilancia interna. Ambas unidades empleaban estrategias distintas al utilizar Claude, pero alimentaban la misma infraestructura central.
Fuentes: @EnlaceJudio

