*Se busca liquidar la deuda municipal para antes de 2030.
25.05.2026.Xalapa, Ver.- El secretario de Gobierno de Veracruz, Ricardo Ahued Bardahuil, encabezó este lunes la conferencia de prensa de la Mesa de Construcción de Paz, donde dio a conocer los avances del programa de reestructuración de la deuda bursátil que mantiene comprometidas las finanzas de decenas de ayuntamientos veracruzanos desde hace más de dos décadas.
Acompañado por la fiscal general del estado, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre; el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Alfonso Reyes Garcés, así como representantes de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Guardia Nacional, el funcionario estatal explicó que el gobierno encabezado por la gobernadora Rocío Nahle García busca concretar un esquema financiero que permita aliviar la presión económica que enfrentan los municipios afectados por la bursatilización.
Durante su intervención, Ahued Bardahuil señaló que el objetivo principal es incorporar a 199 municipios al nuevo mecanismo de reestructuración, con el propósito de romper el esquema de deuda heredado desde hace más de 20 años y que, bajo las condiciones actuales, continuaría vigente hasta el año 2036.
El secretario detalló que la administración estatal proyecta una inversión aproximada de mil 200 millones de pesos para hacer viable la operación financiera y reducir considerablemente los compromisos adquiridos por los ayuntamientos en administraciones anteriores.
Explicó que inicialmente se había contemplado una cifra cercana a los 100 millones de pesos para los trabajos preliminares del proceso, aunque posteriormente se precisó que el monto integral requerido para concretar el rescate financiero ascendería a más de mil millones de pesos.
Ricardo Ahued sostuvo que la intención del gobierno estatal es que la deuda pueda quedar totalmente liquidada en el año 2030, es decir, seis años antes de lo previsto en los contratos originales de bursatilización.
Explicó que el nuevo esquema permitiría disminuir de manera importante los pagos que actualmente realizan los municipios, eliminando cargas financieras que limitan la operación de los ayuntamientos y restringen la inversión pública en infraestructura, servicios y equipamiento.
El funcionario señaló que muchos municipios veracruzanos arrastran pasivos históricos relacionados con obligaciones fiscales ante el Sistema de Administración Tributaria, adeudos con la Comisión Nacional del Agua y otras deudas heredadas de administraciones anteriores, lo que ha complicado su capacidad de maniobra presupuestal durante años.
Ahued Bardahuil enfatizó que uno de los principales objetivos del programa es liberar recursos para destinarlos exclusivamente a obra pública y adquisición de equipamiento, por lo que dejó en claro que el ahorro generado mediante la reestructuración no podrá utilizarse para cubrir nómina, gasto corriente ni compromisos administrativos.
“Que el recurso vaya directamente a obra pública y equipamiento”, expresó el secretario durante la conferencia, al subrayar que el propósito es fortalecer el desarrollo municipal y mejorar la capacidad operativa de los ayuntamientos.
Asimismo, aseguró que el proyecto representa un hecho sin precedentes en el país debido al número de municipios involucrados y al alcance de la operación financiera impulsada por el gobierno estatal.
Ricardo Ahued afirmó que el respaldo a los municipios se realizará sin distinción partidista y sostuvo que la prioridad de la administración estatal es sanear las finanzas locales para que los ayuntamientos puedan recuperar capacidad de inversión y atender necesidades básicas de infraestructura y servicios públicos.
La bursatilización municipal en Veracruz fue implementada hace más de dos décadas como un mecanismo para adelantar recursos a los municipios mediante el compromiso de participaciones federales futuras. Sin embargo, diversos gobiernos municipales denunciaron durante años que el esquema terminó generando obligaciones financieras prolongadas y reduciendo significativamente la disponibilidad de recursos para obras y programas locales.
Con este nuevo planteamiento, el gobierno estatal busca renegociar las condiciones financieras para reducir intereses, acortar los plazos de pago y permitir que los municipios puedan recuperar estabilidad presupuestal antes del término de la presente década.


