¿Rocha Moya cuenta con ficha roja de interpol? Esto aclara Omar García Harfuch .

Harfuch desmiente orden internacional de Interpol contra Rubén Rocha Moya y exhibe contradicciones en el caso.

*Aclara además que no por tener una ficha roja se puede detener a una persona, pues lleva un proceso.

27.05.2026.+ Ciudad de México.- El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aseguró este miércoles que no conoce si existe alguna ficha roja emitida por Interpol contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, pese a las acusaciones formuladas por autoridades estadounidenses sobre presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.

Durante la conferencia de prensa del gabinete de seguridad federal, Harfuch afirmó que, tras consultas con instancias nacionales e internacionales, el gobierno mexicano no tiene registro de una notificación roja activa contra el mandatario sinaloense. “No hay ficha roja emitida por Interpol contra Rubén Rocha Moya”, sostuvo el funcionario federal al intentar aclarar la situación jurídica del político morenista.

La declaración del titular de Seguridad provocó una nueva ola de cuestionamientos debido a que apenas días antes la propia presidenta Claudia Sheinbaum había señalado públicamente que sí existían alertas rojas internacionales derivadas de las solicitudes de detención presentadas por el gobierno de Estados Unidos.

“Hay una orden de aprehensión por parte del Gobierno de Estados Unidos, eso hace que se alerten fichas rojas”, había declarado Sheinbaum en su conferencia matutina del pasado 21 de mayo, al referirse a Rocha Moya y otros funcionarios sinaloenses señalados por autoridades estadounidenses.

La postura de Harfuch contrastó abiertamente con esa versión presidencial. El secretario explicó que una ficha roja internacional no se activa automáticamente tras una acusación extranjera y aclaró que primero debe existir un procedimiento formal de revisión diplomática y jurídica entre gobiernos.

“Si se emite una ficha roja, ésta pasa primero por la Secretaría de Relaciones Exteriores y posteriormente por la Fiscalía General de la República para determinar su procedencia”, explicó.

El funcionario agregó que, hasta este momento, las autoridades mexicanas no tienen confirmación oficial de que Interpol haya emitido una notificación internacional activa contra Rocha Moya. “No hay confirmación de ficha roja”, insistió Harfuch durante la conferencia.

Las declaraciones ocurrieron en medio de la creciente presión política y mediática sobre el gobernador con licencia de Sinaloa, quien enfrenta acusaciones de la justicia estadounidense por presuntos nexos con la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa a Rocha Moya de conspiración para facilitar operaciones de narcotráfico, tráfico de armas y envío masivo de fentanilo hacia territorio estadounidense, señalamientos que detonaron solicitudes de captura con fines de extradición contra él y otros nueve funcionarios sinaloenses.

Pese a la gravedad de las acusaciones, Harfuch aseguró que actualmente no existe ninguna orden de detención internacional ejecutable dentro del territorio mexicano derivada de una ficha roja de Interpol. Incluso explicó que, aunque eventualmente llegara a emitirse una alerta roja, ésta no implica automáticamente la captura inmediata del acusado.

“Una ficha roja no significa necesariamente detención automática”, señaló el secretario de Seguridad, al recordar que cada país analiza individualmente la procedencia legal de una solicitud internacional.

La aclaración de Harfuch también buscó responder a las versiones surgidas luego de que Rocha Moya compareciera recientemente ante la Fiscalía General de la República sin ser detenido, hecho que alimentó especulaciones sobre una supuesta protección política desde el gobierno federal.

“México no está investigando a Rubén Rocha Moya por parte de la Secretaría de Seguridad”, afirmó Harfuch al insistir en que las acusaciones estadounidenses aún no derivan en una acción penal mexicana directa.

La situación ha expuesto fuertes contradicciones dentro del propio gobierno federal. Mientras la presidenta Sheinbaum habló públicamente de fichas rojas internacionales y aseguró que Rocha permanecía bajo vigilancia de la Guardia Nacional, Harfuch sostuvo posteriormente que la seguridad del mandatario corresponde únicamente a autoridades estatales sinaloenses.

La controversia se desarrolla además en medio de una crisis política sin precedentes en Sinaloa. Rocha Moya solicitó licencia temporal a la gubernatura el pasado 2 de mayo tras hacerse públicas las acusaciones estadounidenses. Desde entonces, su paradero exacto ha permanecido rodeado de incertidumbre y especulación política.

Diversos reportes señalan que el mandatario sinaloense no ha aparecido públicamente desde hace semanas, mientras la violencia ligada a las fracturas internas del Cártel de Sinaloa continúa escalando en la entidad.

El caso también abrió un nuevo frente diplomático entre México y Estados Unidos. El gobierno mexicano ha insistido en exigir pruebas contundentes antes de aceptar cualquier proceso de extradición contra funcionarios mexicanos, mientras Washington endurece su postura bajo la administración republicana de Donald Trump.

En paralelo, la Fiscalía General de la República mantiene abierta una investigación relacionada con las acusaciones estadounidenses, aunque hasta ahora no ha confirmado órdenes de captura nacionales contra Rocha Moya.

Las declaraciones de Harfuch terminaron por reforzar la percepción de confusión institucional alrededor del caso. Mientras sectores opositores acusan al gobierno federal de proteger políticamente a Rocha Moya, Morena insiste en que Estados Unidos no ha presentado pruebas concluyentes suficientes para sustentar las acusaciones de narcovínculos.

Aun así, el mensaje del secretario de Seguridad buscó dejar una postura oficial clara: hasta este miércoles, según el gobierno mexicano, Rubén Rocha Moya no cuenta con ficha roja activa de Interpol.