*
28.09.2026 EU.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que la administración del presidente Donald Trump no permitirá que Cuba se convierta en una “base de operaciones” que pueda utilizarse contra los intereses estadounidenses o que represente una amenaza para la seguridad nacional de ese país.
Las declaraciones fueron realizadas el lunes 28 de septiembre durante una entrevista con el presentador Sean Hannity, de Fox News, en medio del incremento de las presiones de Washington sobre el gobierno cubano. Rubio sostuvo que Estados Unidos mantiene la expectativa de que las autoridades de la isla modifiquen el rumbo político y económico del país.
“Esperamos que Cuba elija un camino diferente”, declaró Rubio, al tiempo que llamó a integrantes del gobierno cubano a reconocer las condiciones que enfrenta actualmente la isla y a modificar sus decisiones.
El secretario de Estado señaló que dentro del gobierno cubano existen funcionarios que, según dijo, consideran que pueden esperar a que concluya la administración Trump para evitar realizar cambios. Rubio sostuvo que esa percepción es equivocada y advirtió que quienes mantengan esa postura enfrentarán consecuencias si no modifican el rumbo.
La declaración se produce después de que Rubio planteara la semana pasada, durante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, que la Revolución cubana había fracasado después de más de seis décadas y que las autoridades de la isla tenían la posibilidad de iniciar transformaciones políticas y económicas. En esa ocasión afirmó que Washington prefería que los cambios ocurrieran mediante un proceso político y negociado y no mediante el uso de la fuerza militar.
Rubio también sostuvo entonces que Estados Unidos respondería si Cuba llegara a representar una amenaza para la seguridad nacional estadounidense. Al mismo tiempo, evitó presentar una amenaza militar específica contra la isla y dijo que la prioridad de Washington era alcanzar cambios sustanciales mediante una vía política.
La política de la administración Trump hacia Cuba se ha endurecido durante 2026. Estados Unidos mantiene desde hace décadas un embargo económico y comercial contra la isla y el gobierno de Trump ha incorporado nuevas medidas de presión. Reuters reportó que un bloqueo estadounidense al suministro de petróleo implementado este año ha contribuido a agravar la escasez de combustible y los apagones en Cuba, en un contexto marcado también por problemas de infraestructura.
El propio Trump declaró el 26 de septiembre que Estados Unidos y Cuba podrían alcanzar un acuerdo y señaló que no consideraba probable que fuera necesario recurrir a una intervención militar. Sus declaraciones contrastaron con el aumento de la presión económica y política de Washington sobre La Habana.
En el ámbito diplomático, el canciller cubano Bruno Rodríguez afirmó ante la Asamblea General de la ONU que La Habana mantiene abierta la posibilidad de dialogar con Washington. La posición cubana se mantiene en favor de conversaciones con Estados Unidos, mientras rechaza las medidas económicas y las condiciones políticas planteadas por la administración Trump.
Rubio ha planteado que cualquier eventual apertura hacia Cuba estaría vinculada con cambios políticos y económicos. En su intervención del 23 de septiembre afirmó que Estados Unidos podría trabajar con determinados integrantes del gobierno cubano que estuvieran dispuestos a impulsar una transición hacia mayores libertades políticas y económicas, aunque también dijo que Washington no trabajaría con determinados funcionarios a los que responsabiliza de violaciones cometidas durante el gobierno cubano.
La administración Trump, por tanto, mantiene dos mensajes simultáneos respecto de Cuba: presión económica y política para impulsar cambios en el gobierno de La Habana, y disposición declarada a negociar si las autoridades cubanas modifican sustancialmente su política. Rubio reiteró ahora que Washington no aceptará que la isla sea utilizada como plataforma para acciones que, desde la perspectiva estadounidense, pongan en riesgo sus intereses o su seguridad nacional.

