¿Sabes qué conmemoramos el 11F?

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11.02.2026 Ciudad de México.- La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 11 de febrero como el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia en reconocimiento al papel fundamental que desempeñan en la investigación, la tecnología y la innovación, así como a la necesidad de garantizar su acceso pleno e igualitario a estos ámbitos para avanzar en la igualdad de género y el empoderamiento de mujeres y niñas.

Desde la Coordinación para la Igualdad de Género (CIGU) en la UNAM se han propuesto algunas puntualizaciones a la fecha conmemorativa 11F Día Internacional de las Mujeres, Jóvenes y Niñas en las Ciencias, incluyendo a aquellas “jóvenes” que ya no se sienten convocadas por la palabra “niñas”, así como el uso de “ciencias” en plural para dar cuenta de la diversidad de saberes que existen; de esta forma, hacer contrapeso a la universalidad que jerarquiza.

Este marco invita a realizar un balance sobre los esfuerzos hechos hasta el momento por la igualdad de la inclusión de las niñas, jóvenes y mujeres en las ciencias. En la Unidad de Análisis y Estadística de la CIGU se han realizado desde el 2020 encuestas propias e indicadores, con base en los datos de Estadísticas UNAM, para medir el grado de feminización o masculinización en las disciplinas que oferta esta Universidad a nivel licenciatura modalidad escolarizado.

Es un reconocimiento al papel fundamental que las mujeres desempeñan en la investigación, la tecnología y la innovación, así como a la necesidad de garantizar el acceso pleno e igualitario de las jóvenes y niñas a estos ámbitos

Se suele pensar que las disciplinas menos feminizadas –y, por lo tanto, aquellas en las que es necesario redoblar esfuerzos para promover la inclusión de mujeres– son las que pertenecen a las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (CTIM). En la UNAM sólo el 32.5 % de la matrícula en las disciplinas del área 1, Físico-Matemáticas e Ingenierías, corresponde a mujeres. A primera vista, estos datos parecen respaldar el argumento de que estas áreas concentran una menor participación femenina.

Sin embargo, cuando se analiza el indicador con mayor detalle –desagregado por disciplina y por entidad académica donde se imparte– surgen casos que cuestionan el argumento anterior. La disciplina con la menor representación femenina es Composición, impartida en la Facultad de Música, en la que sólo el 6.5 % de la matrícula corresponde a mujeres, a pesar de que no pertenece al Área 1 de la UNAM. Situaciones similares se observan en la carrera de Economía, en la cual las mujeres representan el 30.1 % de la matrícula activa, y en Filosofía, en la que el 32.4 % del estudiantado son mujeres.

También se observan casos que contradicen los patrones descritos previamente. Por ejemplo, la disciplina de Ingeniería Ambiental, impartida en la Facultad de Ingeniería, cuenta con una representación femenina del 66.8 %; en Física Biomédica, el 57 % y en Ciencias de la Tierra el 54.6 %. Estos datos evidencian la diversidad en la distribución del estudiantado entre las distintas disciplinas de la UNAM y constituyen un antecedente relevante para comprender la futura composición del mercado laboral.

La igualdad de género en las ciencias sigue siendo difícil de alcanzar, las mujeres continúan infrarrepresentadas en las áreas CTIM. Sin embargo, no se debe caer en el mito de tratar el área como homogénea, ya que se encuentran disciplinas con niveles de feminización baja que pertenecen a otras áreas de conocimiento. De esta manera, se tienen que analizar los datos acerca de la incorporación de las niñas, jóvenes y mujeres en las ciencias y en cada “disciplina” para promover su acceso a aquellas que se invisibilizan cuando se habla de las áreas CTIM.

La igualdad de género es un derecho humano fundamental y una condición indispensable para construir sociedades pacíficas, impulsar el desarrollo sostenible y alcanzar el pleno potencial humano. Por ello, es necesario fortalecer políticas públicas y acciones afirmativas que favorezcan el ingreso, la permanencia, la evaluación y el desarrollo de las trayectorias académicas de las mujeres en las ciencias y en aquellas disciplinas donde su participación es menor. Asimismo, se requiere visibilizar sus capacidades, reducir las barreras sociales y desmontar los estereotipos que limitan su reconocimiento y acceso. No hacerlo es desaprovechar perspectivas valiosas que enriquecen la producción científica y el desarrollo de todas las áreas del conocimiento.