29.01.2026 Ciudad de México.- Después de más de veinte años de controversias legales y enfrentamientos con las autoridades hacendarias, Ricardo Salinas Pliego anunció que Grupo Salinas ha concluido sus litigios fiscales con el gobierno de México.
El empresario, uno de los hombres más ricos del país y figura polémica en el ámbito económico y mediático, confirmó que sus compañías han realizado el pago correspondiente y que, a partir de ahora, no mantienen adeudos con la administración federal.
El anuncio fue acompañado de un mensaje en el que el fundador de Grupo Salinas subrayó que la decisión no implica aceptar las acusaciones en su contra, sino cerrar un capítulo que calificó como una persecución prolongada.
“Lo hacemos porque es momento de dar vuelta a la página, de poner fin a la persecución en nuestra contra y concentrarnos en lo que importa: seguir creando valor para México, nuestros millones de clientes y las más de 200 mil familias que dependen de nuestro grupo empresarial”, expresó.
El magnate insistió en que, pese a las diferencias con el gobierno, su grupo empresarial se mantendrá como aliado del país.
“Siempre seremos aliados de México: seguiremos hablando con la verdad y trabajando para recuperar la prosperidad de nuestra nación y de todos los mexicanos”, afirmó en un comunicado difundido en redes sociales.
El cierre de los litigios fiscales representa un hito en la relación entre Salinas Pliego y el Estado mexicano. Durante años, el empresario sostuvo que las autoridades hacendarias habían actuado de manera injusta y que las cifras reclamadas eran excesivas. Los procesos judiciales se prolongaron en distintas instancias, con resoluciones que en ocasiones favorecieron al fisco y en otras al grupo empresarial.
Los antecedentes de este conflicto se remontan a principios de la década de los 2000, cuando la Secretaría de Hacienda y el Servicio de Administración Tributaria iniciaron procedimientos contra empresas de Grupo Salinas por presuntas irregularidades en el pago de impuestos. El caso se convirtió en uno de los más emblemáticos de la disputa entre grandes corporativos y el gobierno federal, y fue seguido de cerca por la opinión pública debido a la magnitud de las cantidades reclamadas.
La resolución actual ocurre en un contexto político en el que la administración de Claudia Sheinbaum ha presionado al magnate quien ha evidenciado su deseo d e ser candidato presidencial.
Analistas financieros señalan que el desenlace puede tener efectos positivos en la percepción de los mercados, al mostrar que incluso los conglomerados más poderosos deben acatar las disposiciones fiscales.
Sin embargo, también advierten que el discurso de Salinas Pliego, al hablar de “persecución”, refleja la tensión persistente entre el sector privado y el Estado en torno a la carga tributaria y la forma en que se aplican las leyes.
El empresario, dueño de TV Azteca, Banco Azteca y Elektra, entre otras compañías, ha mantenido una presencia constante en la vida pública mexicana, tanto por sus negocios como en política al distanciarse de Andrés Manuel López Obrador, como por sus polémicas declaraciones en redes sociales.
Su estilo controvertido, presumiendo su estilo de vida lujosa, su narrativa directa y confrontativa, ha generado simpatías y críticas, pero lo ha colocado como una de las voces empresariales más influyentes del país para algún sector.
Con el cierre de los litigios fiscales, Salinas Pliego busca proyectar una nueva etapa para su grupo empresarial, enfocada en la expansión de sus negocios y en la narrativa de que, pese a las diferencias con el gobierno, su compromiso con México permanece intacto.












