¿Se acabó el tiempo de mujeres?

*Zona de Reflexión.

/ Escrito por Lucía Lagunes Huerta /

Estamos a casi un mes de la renuncia de la Secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, sin que se tenga su remplazo. El retraso deja clara la falta de prioridad de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en la política de igualdad para las mujeres y la institución que ella creó para tal fin.

Tuvo más atención el grupo coreano BTS, que los 68 millones de mujeres, las muertes maternas, el embarazo de niñas, la violencia feminicida, la desigualdad salarial de las mujeres y el sistema de cuidado todo junto.

Es más, este grupo pop que reunió a miles en el zócalo pudo llegar más rápido a una reunión con la presidenta Sheinbaum que las madres buscadoras.

¿Será que el tiempo de mujeres llegó a su fin o nunca existió?

La preocupación radica en la disparidad del trato no solo con el grupo BTS sino con el nombramiento de las titulares con otras dependencias, cuyos movimientos políticos iniciaron precisamente con la renuncia de Citlalli Hernández Mora, quien se fue al partido Morena para hacer la operación política rumbo a las elecciones 2027.

En estos días como collar de perlas que se rompe, vimos las sustituciones prácticamente inmediatas: Ariadna Montiel dejó la Secretaría del Bienestar para asumir la dirigencia de Morena y Leticia Ramírez Amaya la sustituyó, fue nombrada de inmediato; salió Julio Berdegué de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo rural, entró Columba López; Esthela Damián dejó la consejería jurídica y fue sustituida por Luisa María Alcalde, quien dejaba la dirigencia de Morena una noche antes de su nuevo nombramiento. Nos queda claro que cuando el cargo importa, la decisión no espera, incluso se toma con anticipación.

Ninguno de ellos son producto del azar, sino de un entramado fino de negociación elaborado con anticipación a los cambios mismos, y esto ocurre porque el cargo y el encargo importan.

Por eso es tan grave el retraso en el nombramiento de la nueva titular de la Secretaría de las Mujeres.

La retórica presidencial de que la creación de la Secretaría de las Mujeres era producto de la prioridad política del gobierno federal hacia la “agenda de género” se estrella una vez más con la realidad, de lo que implica que una institución quede acéfala durante tantos días.

“Trabajar para que todas las mujeres tengan mejores condiciones de vida, igualdad y estén libres de violencia y discriminación”, como lo prometió Citlalli Hernández Mora, cuando asumió la Secretaría de las Mujeres, pero el retraso en el nombramiento nos sugiere que las mujeres pueden esperar.

Conscientes de la importancia de la dependencia es que ante el retraso un grupo de feministas pone el ojo y claramente que “no se trata de una vacante menor ni de un asunto administrativo. La Secretaría de las Mujeres es la institución responsable de conducir la política nacional para la igualdad sustantiva, coordinar acciones para prevenir y erradicar las violencias contra las mujeres, impulsar la política nacional de cuidados y fortalecer la transversalidad de género en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas.

Y preguntan ¿Cuántos días más deberán pasar para que se nombre a una titular con perfil profesional, capacidad técnica y amplia experiencia en la instrumentación de políticas públicas de la protección y avance de los derechos humanos de las mujeres?

El perfil no es complicado para designar a la nueva titular, mujeres con estas capacidades hay en nuestro país, lo que ha retrasado la designación es la visión presidencial de que las mujeres y su igualdad pueden esperar, pero los amarres políticos rumbo al proceso electoral de 2027 no.

Y para recordar que las mujeres y nuestros derechos son prioritarios si se quiere avanzar tanto en democracia como en desarrollo está el movimiento feminista, que, precisamente, llama la atención ante la facilidad de dejar acéfala, durante casi un mes, la Secretaría de las Mujeres,: pues señalan, con razón que “la igualdad sustantiva no se decreta, se construye con instituciones fuertes, políticas públicas integrales, presupuestos suficientes y liderazgos capaces».

El tiempo de mujeres no llegó. El retraso del nombramiento en la Secretaría de las Mujeres lo evidencia y recuerda que si una mujer asume el cargo, no implica compromiso con las mujeres y sus derechos.

CimacNoticias.com