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24.03.2026 México.- La inflación en México alcanzó 4.63 por ciento anual en la primera quincena de marzo de 2026, impulsada principalmente por el alza en los precios de los hidrocarburos, lo que representa un repunte respecto al mismo periodo del año anterior y coloca al país en un escenario de presión económica.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía informó que el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un aumento de 0.62 por ciento respecto a la quincena previa, situando la inflación anual en 4.63 por ciento frente al 3.67 por ciento observado en marzo de 2025.
El componente no subyacente, que incluye energéticos y productos agropecuarios, mostró un incremento anual de 5.18 por ciento, con un alza quincenal de 1.96 por ciento, marcado por el aumento en gasolinas y gas doméstico, lo que repercutió directamente en transporte y servicios básicos.
La inflación subyacente se ubicó en 4.46 por ciento anual, con un incremento quincenal de 0.22 por ciento, reflejando cierta estabilidad en mercancías y servicios, aunque con presión derivada de los energéticos. El Banco de México mantuvo en febrero la tasa de interés en 7 por ciento, en un entorno de cautela ante la evolución de los precios, y el repunte observado refuerza la expectativa de que la política monetaria se mantenga restrictiva en los próximos meses.
El incremento en combustibles repercute en transporte público y privado, así como en la distribución de mercancías, generando un efecto en cadena sobre alimentos y productos básicos, lo que significa un mayor gasto para los hogares y presión sobre el poder adquisitivo.
En comparación con años anteriores, el salto de 3.67 por ciento en 2025 a 4.63 por ciento en 2026 refleja un cambio en la dinámica de precios, principalmente por factores externos como la volatilidad en los mercados internacionales de hidrocarburos y su impacto directo en el costo de vida de los hogares mexicanos.













