Semana Mundial de la Lactancia Materna: madres aún enfrentan obstáculos para amamantar

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*Aunque la lactancia materna exclusiva ha aumentado en la última década, millones de mujeres continúan sin acceso a servicios, apoyo y condiciones laborales.

/ Escrito por Leticia Puente /

04.08.2026 /CimacNoticias.com/ La pobreza, la falta de inversión pública y las desigualdades laborales continúan siendo algunos de los principales obstáculos para garantizar el derecho a la lactancia materna, pese a los avances alcanzados mediante leyes, reglamentos y acuerdos internacionales. En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna que se conmemora la primera semana de agosto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) hicieron un llamado a los gobiernos para fortalecer las políticas públicas que permitan a las mujeres amamantar en condiciones dignas y seguras.

Bajo el lema «Impulsemos la lactancia materna: educar y apoyar», ambos organismos exhortaron a los Estados a incrementar la inversión en programas dirigidos a proteger, promover y apoyar la lactancia materna, especialmente entre las familias que viven en condiciones de pobreza, inseguridad alimentaria o en contextos de emergencia humanitaria.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que millones de mujeres en el mundo siguen enfrentando obstáculos para acceder a servicios de salud, acompañamiento especializado y condiciones laborales que favorezcan la lactancia materna.

La lactancia materna salva vidas y protege la salud de las mujeres

La lactancia materna es una de las intervenciones de salud pública con mayor impacto para la supervivencia infantil. Proporciona todos los nutrientes que los bebés necesitan durante los primeros meses de vida, fortalece su sistema inmunológico, disminuye el riesgo de enfermedades infecciosas y favorece su desarrollo cognitivo.

Sus beneficios también alcanzan a las madres. La OMS y UNICEF destacan que amamantar reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mamacáncer de ovario y diabetes tipo 2, además de favorecer la recuperación después del parto.

De acuerdo con los organismos internacionales, el 48 por ciento de los bebés menores de seis meses reciben lactancia materna exclusiva, una cifra que ha mejorado durante la última década, pero que aún se encuentra por debajo de la meta mundial del 60 por ciento para 2030.

Asimismo, menos de la mitad de los recién nacidos son alimentados con leche materna durante la primera hora de vida, un momento decisivo para fortalecer su sistema inmunológico y disminuir el riesgo de enfermedades y mortalidad neonatal.

Persisten barreras estructurales para ejercer este derecho

Aunque la práctica de la lactancia materna ha aumentado en los últimos años, la OMS y UNICEF advierten que los avances continúan siendo desiguales entre países y regiones.

Los organismos señalan que la cobertura de los servicios de apoyo sigue siendo insuficiente debido al bajo financiamiento de las políticas públicas, la falta de personal capacitado y las limitaciones que enfrentan las mujeres para acceder a atención especializada, particularmente aquellas que viven en condiciones de pobreza o en contextos humanitarios.

Subrayan que la posibilidad de amamantar no depende únicamente de la decisión de las mujeres, sino de que existan condiciones sociales, económicas y laborales que hagan posible ejercer este derecho.

En México, solo una de cada tres personas recién nacidas recibe lactancia materna exclusiva

Aunque México ha fortalecido la promoción de la lactancia materna durante los últimos años, el país todavía enfrenta importantes desafíos para garantizar este derecho a las mujeres y a sus hijas e hijos.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2021-2023solo el 34.2 por ciento de los bebés menores de seis meses recibe lactancia materna exclusiva, una cifra que se encuentra por debajo del promedio mundial, estimado en 48 por ciento, y lejos de la meta internacional para 2030.

Especialistas del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) advierten que esta situación refleja la necesidad de fortalecer las políticas públicas dirigidas a proteger la lactancia materna, ya que muchas mujeres enfrentan barreras relacionadas con el regreso al trabajo, la insuficiencia de licencias de maternidad, la falta de espacios adecuados para amamantar o extraer leche y la influencia de la publicidad de sucedáneos de la leche materna.

En agosto de 2025, la Secretaría de Salud reiteró que la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses constituye una de las estrategias más eficaces para prevenir enfermedades, fortalecer el sistema inmunológico y favorecer el desarrollo cognitivo y emocional de niñas y niños. Asimismo, anunció el fortalecimiento de la Estrategia Nacional de Lactancia Materna, que contempla la expansión de lactarios y acciones para proteger el derecho de las mujeres a amamantar en entornos seguros.

El Gobierno de México también ha señalado que mejorar los indicadores de lactancia materna requiere que las acciones de promoción vayan acompañadas de políticas de cuidados, protección laboral y servicios de salud accesibles, de modo que las mujeres puedan ejercer este derecho sin que ello implique poner en riesgo su empleo o sus ingresos.

Licencias de maternidad, una deuda pendiente para millones de mujeres

Las condiciones laborales continúan siendo uno de los factores que más influyen en la continuidad de la lactancia materna.

De acuerdo con un análisis de la periodista Eva Conpalat publicado por Native Teams, países como Bulgaria, Noruega, Reino Unido, España y Alemania cuentan con algunas de las licencias de maternidad más favorables para las mujeres, con permisos prolongados y remunerados que facilitan el cuidado de las y los recién nacidos.

En contraste, en Estados Unidos la licencia federal sigue siendo de 12 semanas sin goce de sueldo, aunque algunos estados han comenzado a ampliar las prestaciones.

El análisis sostiene que las políticas de maternidad ya no se miden únicamente por el número de semanas de licencia, sino también por la seguridad económica que ofrecen, la corresponsabilidad en los cuidados y la flexibilidad para que las familias puedan conciliar el trabajo remunerado con la crianza.

Las emergencias humanitarias agravan las dificultades

La situación resulta aún más compleja en países afectados por conflictos armados, desplazamientos forzados o crisis alimentarias, como Afganistán, Yemen, Ucrania, el Cuerno de África y la región del Sahel.

En estos escenarios, la lactancia materna constituye una herramienta fundamental para proteger a las niñas y los niños frente a la desnutrición y las enfermedades infecciosas.

Sin embargo, las condiciones de estrés, agotamiento físico, falta de privacidad, acceso limitado a agua potable y servicios de salud dificultan que muchas mujeres puedan mantener la lactancia.

Ante este panorama, la OMS y UNICEF insistieron en fortalecer la capacitación del personal sanitario, ampliar las licencias de maternidad, proteger a las madres frente a las prácticas comerciales de la industria de fórmulas infantiles y garantizar espacios seguros para la lactancia tanto en los servicios de salud como en los centros de trabajo.