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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, declaró que existe la posibilidad de retomar las relaciones diplomáticas con Perú tras la llegada del nuevo mandatario interino José María Balcázar.
Durante su conferencia matutina del 20 de febrero, la mandataria mexicana expresó que la ruptura de vínculos fue decisión del gobierno peruano anterior y que ahora corresponde a la nueva administración decidir si se restablecen.
Sheinbaum insistió en que la detención del expresidente Pedro Castillo “no tenía razón de ser”, al considerar que su destitución respondió más a motivos políticos que jurídicos. Castillo, condenado a 11 años de prisión por conspiración y golpista, solicitó un indulto a Balcázar, quien pertenece al mismo partido político.
La presidenta mexicana manifestó su confianza en que el nuevo gobierno peruano atienda esa petición y permita la liberación del exmandatario indígena.
En paralelo, Sheinbaum pidió que se otorgue un salvoconducto a Betssy Chávez, ex primera ministra peruana procesada por rebelión y actualmente refugiada en la embajada de México en Lima desde noviembre 2025. La mandataria señaló que su gobierno dará seguimiento al caso y defenderá la postura de que Chávez debe recibir garantías de protección.
“No se ha podido dar el salvoconducto para que pueda llegar a México. Entonces ahora con el nuevo presidente vamos a retomar a ver si se pueda dar ese salvoconducto”, declaró la presidenta.
El presidente interino José María Balcázar, por su parte, dejó en suspenso la decisión sobre el salvoconducto, al señalar que estudiará el caso junto con su canciller y que “no debería ser difícil de solucionar”.
Sin embargo, el gobierno peruano también expresó malestar por la difusión de mensajes y videos de Chávez en redes sociales desde la embajada mexicana, lo que podría complicar las negociaciones
El pronunciamiento de la presidenta mexicana marca un giro en la relación bilateral, que se había tensado desde noviembre de 2025, cuando el Congreso peruano declaró “persona non grata” a Sheinbaum y se rompieron los vínculos diplomáticos tras el asilo otorgado a Chávez.
Con la llegada de Balcázar, quien no goza de buena reputación pese haber sido elegido como Presidente interino, Sheinbaum reiteró que México mantendrá una postura de respeto, pero subrayó que la decisión final sobre el restablecimiento de relaciones corresponde al gobierno peruano.













