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02.03.2026 Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó este lunes que la detención de Karina Barrón Perales, secretaria de Desarrollo Humano del municipio de Monterrey y ex diputada local, se debió a acusaciones falsas en contra del senador morenista Waldo Fernández.
La mandataria mexicana expuso que existen pruebas suficientes contra la priista y funcionaría del municipio de Monterrey, Karina Barrón, detenida ayer por la Fiscalía General de la República pues dijo que el senador logró demostrar que era una acusación falsa.
“Hay suficientes pruebas”, reiteró Sheinbaum, al tiempo que enfatizó que la justicia debe actuar en consecuencia.
La jefa del estado explicó que, de acuerdo con los informes presentados en la reunión del Gabinete de Seguridad, Karina Barrón habría señalado al legislador de Morena de delitos como acoso y violación, pero las investigaciones determinaron que se trataba de una denuncia fabricada.
“Es un tema de una acusación que tuvo el senador por acoso o violación y él demuestra que fue falsa la acusación, entonces la detención de esta persona es por haber acusado falsamente, porque al parecer hubo extorsión, hubo dinero a cambio”, declaró Sheinbaum en su conferencia matutina.
La presidenta subrayó que existen pruebas suficientes aportadas por la Fiscalía General de la República (FGR), que acreditan la falsedad de los señalamientos y un posible intento de extorsión.
Barrón, quien fue diputada local en Nuevo León y posteriormente se integró al gabinete municipal de Monterrey, fue detenida el domingo por elementos de la FGR.
Su captura generó un intenso debate político en la entidad, donde diversos actores cuestionaron si se trataba de un caso con trasfondo partidista. Sin embargo, Sheinbaum descartó que la detención responda a motivos políticos y aseguró que se trata de un asunto estrictamente judicial.
El senador, presunta víctima en la denuncia, pertenece a Morena y ha sido una figura relevante en la política de Nuevo León.
El espaldarazo presidencial no ha sido bien visto por colectivos feministas pues busca cerrar filas en torno al legislador y enviar un mensaje de respaldo institucional frente a lo que se considera un intento de desprestigio sin darle cabida a un debido proceso a la mujer que ha denunciado.
El caso trae a colación interrogantes sobre la responsabilidad de los funcionarios públicos en el manejo de acusaciones de alto impacto y sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de investigación para evitar que se utilicen como instrumentos de presión o extorsión o, en su caso, el uso político de supuestas acusaciones falsas y el uso faccioso de la justicia sin perspectiva de género.
La detención de Karina Barrón no solo tiene implicaciones legales, sino también políticas y sociales, al tratarse de una figura con trayectoria en la entidad y con presencia en la administración municipal.
La confirmación de Sheinbaum marca un punto de inflexión en el caso y coloca a la FGR en el centro de la atención pública, con el reto de demostrar que las pruebas presentadas son suficientes para sostener la acusación de falsedad y extorsión.
En este contexto, la narrativa oficial busca reforzar la idea de que el gobierno federal no permitirá que se utilicen denuncias fabricadas para dañar la reputación de actores políticos de su partido, mientras que la oposición y sectores críticos observan con atención el desenlace judicial de un caso que podría sentar precedente en la forma en que se procesan acusaciones contra figuras públicas.
- El gobierno municipal llama ha evitar especulaciones y respetar el debido proceso en el caso.













