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17.06.2026 La presidenta Claudia Sheinbaum evitó este miércoles pronunciarse sobre las aspiraciones políticas del senador morenista Enrique Inzunza Cázarez, señalado recientemente en Estados Unidos por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa, y dejó en manos de Morena cualquier decisión sobre una eventual candidatura a la gubernatura sinaloense en las elecciones de 2027.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria fue cuestionada sobre el futuro político del legislador y sobre la conveniencia de que participe en el próximo proceso interno de Morena. Sin embargo, evitó emitir una valoración personal y subrayó que corresponde al partido determinar quiénes podrán competir por cargos de elección popular.
“Le corresponde a Morena”, respondió la presidenta al ser interrogada sobre una eventual candidatura de Inzunza para suceder al actual gobierno de Sinaloa. Asimismo, sostuvo que cualquier aspiración electoral deberá sujetarse a las reglas y mecanismos internos que establezca el movimiento rumbo a los comicios de 2027.
Sheinbaum insistió en que serán los órganos partidistas los encargados de revisar perfiles, trayectorias y condiciones de quienes busquen contender por una gubernatura, en momentos en que Morena se encuentra diseñando el proceso para definir a sus candidatos en las 17 entidades que renovarán el Ejecutivo estatal el próximo año.
La postura de la mandataria ocurre en medio de la controversia generada por el caso de Enrique Inzunza, senador por Sinaloa y uno de los cuadros más cercanos al gobernador Rubén Rocha Moya. El legislador fue mencionado en documentos judiciales estadounidenses dentro de una investigación relacionada con presuntas redes de protección política al grupo criminal conocido como “Los Chapitos”, una de las principales facciones del Cártel de Sinaloa. El senador ha rechazado categóricamente las acusaciones y ha sostenido que se trata de imputaciones falsas.
“En nombre propio, de mi familia y de mi pueblo, rechazo esa infamia”, declaró previamente Inzunza al responder a los señalamientos surgidos en Estados Unidos. El legislador también afirmó que permanecerá en el Senado y que atenderá cualquier requerimiento de las autoridades mexicanas competentes.
La polémica cobró relevancia porque Inzunza era considerado hasta hace unas semanas uno de los nombres con mayores posibilidades de competir por la candidatura de Morena al gobierno de Sinaloa. Su cercanía con el grupo político de Rocha Moya y su trayectoria dentro de la administración estatal lo colocaban entre los perfiles más visibles para la sucesión de 2027.
No obstante, el propio senador difundió este martes un mensaje en el que aseguró que permanecerá en la Cámara Alta hasta la conclusión de su encargo en 2030, con lo que descartó participar en la contienda por la gubernatura. La declaración fue interpretada como un intento por cerrar las especulaciones sobre su futuro político en medio de los cuestionamientos derivados de las investigaciones estadounidenses.
El caso se produce además en un momento de intensa competencia interna dentro de Morena. De acuerdo con las reglas anunciadas por el partido y sus aliados del Partido Verde y del Partido del Trabajo, los aspirantes a las gubernaturas deberán someterse a procesos de evaluación, encuestas y filtros internos antes de obtener una candidatura. La dirigencia nacional ha adelantado que buscará evitar perfiles que puedan convertirse en un factor de desgaste político para el movimiento.
Las declaraciones de Sheinbaum reflejan también la estrategia que ha seguido su gobierno frente a los casos que involucran a militantes o funcionarios de Morena: evitar pronunciamientos anticipados sobre responsabilidades individuales y remitir las decisiones políticas a los procedimientos partidistas y a las investigaciones que correspondan a las autoridades competentes.
Con la definición de candidaturas aún a varios meses de distancia, la situación de Enrique Inzunza continúa siendo uno de los temas que más atención genera en la política sinaloense. Aunque el senador ha descartado públicamente buscar la gubernatura, los señalamientos provenientes de Estados Unidos y la respuesta cautelosa de la presidenta mantienen el caso en el centro del debate rumbo al proceso electoral de 2027.


