Sheinbaum matiza su postura hacia la Corona española previo a reunión con Felipe VI en Palacio Nacional

Foto: Gabriel Monroy/Presidencia

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24.06.2026- A unas horas de recibir en Palacio Nacional al rey de España, Claudia Sheinbaum Pardo moderó el tono de los señalamientos que durante los últimos años marcaron la relación entre México y la Corona española, y afirmó que la visita de Felipe VI representa una oportunidad para fortalecer los vínculos entre ambas naciones sin renunciar a la postura histórica del Estado mexicano sobre la Conquista y la memoria de los pueblos originarios.

Durante su conferencia matutina, la mandataria fue cuestionada sobre el encuentro que sostendrá este jueves con el monarca español, una reunión que ocurre después de varios años de tensiones diplomáticas derivadas de la exigencia de disculpas formulada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador a la Corona y al Estado español por los agravios cometidos durante la Conquista.

Sin abandonar la narrativa impulsada por su antecesor, Sheinbaum optó por un tono conciliador y destacó la importancia de mantener una relación de respeto y cooperación con España.

“La relación entre México y España es profunda, histórica y muy importante. Tenemos lazos culturales, económicos y familiares muy fuertes. Siempre hemos planteado que la memoria histórica es relevante, pero eso no significa que no podamos tener una relación de respeto, cooperación y amistad”, señaló la mandataria.

Las declaraciones contrastan con algunos de los episodios más ríspidos de la relación bilateral registrados durante el sexenio anterior. En 2019, López Obrador envió una carta al rey Felipe VI solicitando una disculpa pública por los abusos cometidos durante la Conquista. La petición fue rechazada por el gobierno español, que sostuvo que los acontecimientos de hace más de cinco siglos no debían juzgarse bajo parámetros contemporáneos.

Aquella diferencia abrió uno de los capítulos más tensos entre ambos países en décadas. La controversia resurgió en distintas ocasiones durante el gobierno obradorista y alcanzó un nuevo punto de fricción en 2024, cuando la administración mexicana decidió no invitar al monarca español a la ceremonia de toma de posesión de Sheinbaum, argumentando la falta de respuesta a la carta enviada años atrás por el entonces presidente mexicano.

Ahora, y pese a que no lo invitó a su toma de posesión, la presidenta mexicana ha buscado proyectar una imagen de diálogo institucional. Ante los cuestionamientos sobre si la exigencia de disculpas seguirá siendo un tema central en la agenda bilateral, respondió que México mantiene su visión histórica, pero que existen múltiples ámbitos de cooperación que deben fortalecerse.

“Nosotros siempre vamos a reivindicar la historia de México, a nuestros pueblos originarios y la importancia de reconocer lo que ocurrió. Pero también entendemos que hoy tenemos una relación estratégica con España y que hay muchos temas de interés común que debemos seguir impulsando”, afirmó.

La reunión de Palacio Nacional se trata de un renovado acercamiento diplomático entre ambos gobiernos. España continúa siendo uno de los principales socios comerciales de México dentro de la Unión Europea y una de las mayores fuentes de inversión extranjera directa en territorio mexicano. Empresas españolas mantienen una presencia significativa en sectores como energía, banca, infraestructura, telecomunicaciones y turismo.

Analistas consultados en los últimos meses han señalado que tanto Madrid como Ciudad de México tienen incentivos para dejar atrás los desencuentros políticos y privilegiar una agenda centrada en comercio, inversiones, cooperación educativa y relaciones culturales.

Desde el inicio de su administración, Sheinbaum ha procurado mantener la reivindicación histórica impulsada por la llamada Cuarta Transformación, pero al mismo tiempo ha enviado señales de apertura hacia diversos actores internacionales. La próxima reunión con Felipe VI es vista por observadores diplomáticos como un gesto encaminado a normalizar plenamente una relación bilateral que atravesó varios años de tensiones.

En Palacio Nacional, donde durante el sexenio pasado se lanzaron algunas de las críticas más severas hacia la Corona española, el encuentro entre la primera mujer presidenta de México y el rey de España podría convertirse en una nueva etapa para una relación marcada por la historia, los desacuerdos políticos y una interdependencia económica que ambos gobiernos consideran estratégica.

Aunque la demanda de reconocimiento histórico no desaparece del discurso oficial mexicano, las declaraciones de Sheinbaum dejan ver un tono más pragmático y conciliador frente a Madrid, en vísperas de una reunión que será observada con atención tanto en México como en España.