Sheinbaum responde a Trump que una intervención en México “no es opción”.

*Trump extiende su discurso sobre Venezuela y refiere: “algo hay quehacer con México”.

*La reacción en México no se hizo esperar.

04.01.2026. Tula Hidalgo.- Luego de que el presidente y gobierno de Estados Unidos, Donald Trump, volvieron a colocar a México en el centro de sus advertencias al recordar sus consideraciones que el país “está gobernado por el narco” y que, de ser necesario, podría considerar acciones directas, la presidenta Claudia sheinbaum reaccionó de manera contundente.

La presidenta Claudia Sheinbaum respondió con firmeza que “esa no es una opción”, subrayando que la soberanía nacional no está en discusión y que cualquier intento de intervención sería rechazado.

“Tras el amago del Presidente de Estados Unidos de intervenir en México, aseguramos que esa no es una opción. México es un país soberano y no aceptará imposiciones externas”, declaró.

La respuesta oficial mexicana buscó equilibrar la retórica de Donald Trump —quien afirmó que “los cárteles están dirigiendo México”— con la necesidad de mantener la cooperación bilateral.

La presidenta mexicana enfatizó que la cooperación bilateral debe darse en términos de respeto mutuo y no bajo amenazas de intervención.

En su gira de trabajo por Hidalgo, la presidenta Sheinbaum Pardo, recordó que en la relación con Estados Unidos lo más importante para atender los problemas de seguridad es la responsabilidad compartida entre ambos países.

“Lo más importante es la responsabilidad compartida también, es decir, nosotros evitamos y atendemos la inseguridad en México y la violencia, evitamos que lleguen drogas a Estados Unidos y ellos también deben evitar que lleguen armas a México”, expresó.

De igual forma, la mandataria federal planteó que el combate a la inseguridad y al crimen organizado requiere un esfuerzo mutuo, exigiendo resultados concretos al gobierno de Estados Unidos:

En este sentido, Sheinbaum Pardo señaló que es imperativo que Estados Unidos detenga el flujo de armamento que llega a México desde su frontera, así como que refuerce el combate a las propias organizaciones criminales que operan dentro del territorio estadounidense.

Además la presidenta de México Claudia Sheinbaum adelantó una alianza de algunos países en America Latina y el caribe para emitir un posicionamiento sobre el respeto a las leyes y tratados internacionales.

La declaración de la mandataria mexicana se produjo en su recorrido en Tula, en tanto Donald Trump descartaba -por ahora- a la opositora María Corina Machado como figura de transición , declaración donde el estadounidense habló de la necesidad de medidas inmediatas, frente al régimen de Nicolás Maduro.

En ese mismo tono, extendió su discurso hacia México: “No podemos permitir que un país vecino esté controlado por el narco. Si es necesario, intervendremos”.

La Casa Blanca igualmente confrontó públicamente la postura de Claudia Sheinbaum tras sus declaraciones contra la intervención en venezuela.

Claudia Sheinbaum publicó en X un posicionamiento en defensa de la soberanía mexicana, luego de la captura de Nicolás Maduro, Citando el Artículo 2, párrafo 4 de la Carta de la ONU, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado.

La Casa Blanca, a través de cuentas oficiales de comunicación, contesto el tuit de Sheinbaum en X, retomando con un mensaje de la declaración de Trump, y añadiendo que la administración estadounidense mantiene interés en la cooperación, aunque reiteró las preocupaciones expresadas por Trump, en el sentido del control que tienen los narcos sobre el territorio mexicano.

El contexto diplomático muestra que el choque entre ambos mandatarios se produjo en medio de la ofensiva militar ordenada por Trump contra Venezuela, que incluyó la captura de Nicolás Maduro.

La respuesta de Sheinbaum buscó marcar distancia y reafirmar la autonomía mexicana, mientras que la Casa Blanca intentó matizar la dureza de Trump, recordando sus declaraciones pero insistiendo en la importancia de la cooperación.

El intercambio en redes sociales evidenció un encontronazo entre la narrativa de Trump de salvar a la ciudadanía estadunidense del veneno que ingresa a través de México, y la defensa de soberanía de Sheinbaum.

La relación bilateral quedó expuesta a tensiones, ya que aunque la Casa Blanca recordó las palabras de Trump, también dejó abierta la puerta a mantener canales de cooperación en seguridad y economía.

El episodio conecta la política estadounidense hacia Venezuela con su visión sobre México, generando preocupación en la región por un posible endurecimiento de la agenda de seguridad.

El episodio deja ver cómo la narrativa de Trump sobre Venezuela, se proyecta hacia México, generando inquietud en la relación bilateral.