Sicario del CJNG afirma calcinaniento de 250 personas en Rancho Izaguirre; FGR lo niega

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*Buscadoras respaldan testimonio sobre el Rancho Izaguirre y exigen respuestas a la FGR

15.06.2026., Mexico.- Un reportaje de la televisión pública italiana volvió a colocar bajo la lupa las investigaciones sobre el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, luego de que un hombre que se identificó como integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) aseguró haber incinerado personalmente a 250 personas en ese lugar, en contraste con las autoridades de Mexico niegan que fuera un centro de exterminio .

La Fiscalía General de la República (FGR) rechazó su declaración y sostuvo que no hay fundamento para afirmar que se realizaron incineraciones masivas en el predio; sin embargo, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco ha declarado sobre la credibilidad de su también informante y cuestionó la falta de información oficial sobre los hallazgos y las diligencias que continúan pendientes.

El testimonio fue difundido el 10 de octubre de 2026 por TG1, el noticiero de la televisión pública italiana RAI, en un reportaje de la periodista Stefania Battistini. El entrevistado apareció con el rostro cubierto y afirmó que trabajaba como sicario para el grupo criminal. Según su relato, en el rancho habrían sido asesinadas más de 500 personas y él habría participado directamente en la incineración de la mitad de ellas.

Las afirmaciones son graves, pero hasta ahora deben entenderse como el relato de un presunto integrante de una organización criminal, no como una cifra de víctimas confirmada mediante pruebas periciales o una resolución judicial. Su importancia radica también en que el hombre aseguró conocer otros puntos donde podrían localizarse restos humanos y reveló que colaboraba, de manera confidencial, con personas dedicadas a la búsqueda de desaparecidos.

El reportaje reavivó así una de las principales controversias que rodean al Rancho Izaguirre y la actuación de la fiscalía general de la República , en términos de la diferencia entre lo que han denunciado familiares y colectivos de búsqueda, lo que refiere el supuesto testigo y lo que las autoridades mexicanas han podido “acreditar” públicamente mediante sus “investigaciones’.

El colectivo asegura que el informante ya había proporcionado datos útiles

La fundadora de Guerreros Buscadores de Jalisco, Indira Navarro, sostuvo en declaración a Azucena Uresti en Radio Fórmula que el hombre entrevistado por la televisión italiana no era un desconocido para el colectivo. De acuerdo con su explicación, ya habían recibido mensajes anónimos de esa persona y parte de la información que proporcionó condujo a hallazgos positivos durante las búsquedas.

Navarro explicó que esos antecedentes son la razón por la que consideran relevante su testimonio. La buscadora señaló que el informante les había proporcionado datos sobre distintos puntos y que el colectivo dio aviso a las autoridades sobre la información recibida. Esta relación previa, afirmó, respalda su decisión de tomar en serio sus declaraciones, aunque la cantidad de víctimas que mencionó el hombre requiere corroboración mediante las investigaciones correspondientes

La dirigente de personas buscadoras también cuestionó la rapidez con la que la FGR descalificó públicamente el relato documentado de la TV italiana, cuando, según el colectivo, existen antecedentes que las autoridades deberían revisar.

El reclamo no se limita a determinar si ocurrieron las incineraciones descritas por el entrevistado: apunta a la necesidad de esclarecer los indicios recuperados, identificar a las posibles víctimas y hacer públicos los resultados de las diligencias.

Nuevos restos fuera del predio y reclamos por la falta de avances

Uno de los señalamientos más delicados de Navarro se refiere a una jornada de búsqueda realizada el 30 de julio de 2026, cuando integrantes del colectivo localizaron restos humanos y otros indicios calcinados en un terreno cercano al Rancho Izaguirre, fuera de los límites del inmueble principal.

Entre los materiales reportados se encontraban fragmentos óseos, suelas y plantillas de calzado, llaves y prendas quemadas. Para las buscadoras, estos hallazgos justifican mantener abiertas las líneas de investigación en los alrededores del rancho, en lugar de limitar las diligencias al terreno que ya se encuentra bajo procesamiento pericial. La identificación de los restos y su relación con personas desaparecidas debe establecerse mediante análisis forenses.

Navarro reprochó que, pese a la importancia de esos indicios, el colectivo no ha recibido información suficiente sobre el avance de las investigaciones. También cuestionó que no hubiera personal pericial en el lugar durante una de sus visitas, pese a que, según su versión, se había confiado en que las autoridades darían continuidad a los trabajos.

La buscadora aseguró que el grupo decidió no hacer públicos de inmediato algunos detalles porque esperaba que la Fiscalía actuara y ofreciera información oficial. Sin embargo, la respuesta de la dependencia sobre el supuesto sicario reabrió el conflicto entre las familias buscadoras y las autoridades, que mantienen versiones enfrentadas sobre lo sucedido en el sitio.

La FGR reporta 92 por ciento de avance pericial

El 14 de octubre, la Fiscalía General de la República rechazó el testimonio difundido por TG1 y sostuvo que era falsa la afirmación de que se hubiera realizado una incineración masiva de personas en el Rancho Izaguirre.

La institución informó que el procesamiento pericial del inmueble alcanzaba un avance de 92 por ciento y que la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos había llevado a proceso a 15 personas presuntamente relacionadas con el campo de adiestramiento. Añadió que las investigaciones incluyen el análisis de registros telefónicos y dispositivos móviles, bajo control judicial, además de declaraciones de víctimas.

El porcentaje anunciado, sin embargo, corresponde al procesamiento pericial del sitio y no equivale, por sí mismo, a la conclusión de todas las investigaciones ni a la identificación de las personas que pudieron haber desaparecido allí. Tampoco responde automáticamente a las preguntas sobre los restos localizados en terrenos aledaños.

La diferencia entre ambas posiciones es fundamental: la FGR rechaza que se haya producido la incineración masiva descrita por el entrevistado, mientras que el colectivo sostiene que la información proporcionada por su informante coincide con datos que recibió y con hallazgos obtenidos durante sus labores de búsqueda. Para resolver esa contradicción se requieren pruebas verificables, peritajes transparentes y una explicación pública de los indicios encontrados.

Un caso marcado por omisiones y desconfianza

El Rancho Izaguirre adquirió relevancia nacional en marzo de 2025, cuando Guerreros Buscadores de Jalisco ingresó al inmueble tras recibir una denuncia anónima. En el lugar encontró prendas de vestir, zapatos, mochilas y restos óseos que atribuyó a personas desaparecidas. El descubrimiento provocó indignación y preguntas sobre la actuación de las autoridades, pues el predio ya había sido intervenido por la Guardia Nacional en septiembre de 2024.

La FGR ha reconocido que el lugar funcionó como centro de reclutamiento y adiestramiento del CJNG. No obstante, la existencia de un centro de esa naturaleza no permite establecer por sí sola cuántas personas fueron asesinadas, desaparecidas o sometidas a otros delitos en el inmueble, ni confirma la versión de las 250 incineraciones que ahora se encuentra en el centro de la controversia.

Para las familias, la discusión no es únicamente técnica. Cada fragmento óseo, objeto personal o prenda recuperada representa la posibilidad de reconstruir lo ocurrido con alguien cuyo paradero se desconoce. La falta de información sobre los hallazgos y la ausencia de resultados concluyentes prolongan la incertidumbre de quienes llevan meses o años buscando a sus seres queridos.

El testimonio difundido en Italia no debe convertirse en una cifra definitiva sin comprobación, pero descartarlo de manera general exige explicar qué elementos de la investigación permiten hacerlo, especialmente cuando el colectivo asegura que el informante ya había proporcionado información útil para localizar restos refieren colectivos de búsqueda.

La exigencia central es que la Fiscalía esclarezca qué se encontró en el Rancho Izaguirre y sus alrededores, qué resultados arrojaron los análisis de los restos calcinados, cuántas posibles víctimas han sido identificadas y qué seguimiento se ha dado a los datos aportados por las buscadoras. También debe aclararse si los indicios recuperados fuera del predio forman parte de la misma investigación y qué medidas se tomaron para evitar la pérdida de evidencias.

Mientras no existan respuestas sustentadas en pruebas y comunicadas de manera accesible a las familias, el anuncio de un avance pericial de 92 por ciento difícilmente disipará las dudas. El caso vuelve a mostrar que investigar las desapariciones no consiste solamente en procesar un inmueble: exige buscar a las víctimas, identificar los restos, reconstruir los hechos y garantizar que los familiares conozcan la verdad.