Sin reportes de víctimas por terremoto de magnitud 7.2 sacude el sur de Perú

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20.08.2025 Perú.- Un sismo de magnitud 7.2 más tarde fue ajustado a 6.7) sacudió este jueves 20 de agosto la región de Ayacucho, en el sur de Perú, y fue percibido en distintas zonas del país, incluido Lima, de acuerdo con el Instituto Geofísico del Perú (IGP).

El movimiento telúrico ocurrió a las 13:00:16 horas y tuvo su epicentro a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, región Ayacucho. El IGP estableció una profundidad de 108 kilómetros, característica que ayudó a reducir los efectos destructivos en superficie pese a la magnitud registrada.

El temblor generó preocupación entre habitantes de diversas localidades, debido a que la intensidad permitió que fuera percibido a cientos de kilómetros del epicentro. Reportes señalaron que el movimiento se sintió en regiones como Ica, Arequipa, Apurímac, Cusco y Lima, aunque con diferentes niveles de intensidad.

En Coracora, localidad cercana al epicentro, el IGP reportó una intensidad de III-IV. Las autoridades y equipos de emergencia comenzaron recorridos para verificar las condiciones de viviendas, carreteras, instalaciones públicas y otras estructuras que pudieron resultar afectadas.

Los primeros reportes no fueron uniformes entre las distintas instituciones debido a que la evaluación de daños continuaba durante las horas posteriores al movimiento. Mientras algunos informes iniciales señalaban que no había víctimas ni daños significativos, posteriormente se reportaron afectaciones en viviendas, establecimientos de salud y una escuela en localidades de Ayacucho y zonas cercanas.

También se registraron desprendimientos de rocas y piedras en algunas vías, una situación que puede complicar el tránsito en zonas montañosas y representa uno de los riesgos asociados con los movimientos telúricos en la región andina.

El movimiento provocó evacuaciones preventivas en algunas localidades. Al menos dos personas resultaron heridas durante las maniobras de evacuación, según reportes de la agencia Associated Press, mientras las autoridades continuaban con la evaluación de infraestructura y posibles daños adicionales.

La magnitud reportada por el IGP también generó diferencias con las mediciones preliminares de organismos internacionales. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) calculó inicialmente el movimiento en magnitud 6.7, mientras el Instituto Geofísico del Perú mantuvo su registro de 7.2. Reuters informó que el IGP atribuyó la diferencia a sus propios sistemas de medición y análisis sísmico.

Uno de los factores que contribuyó a limitar los daños fue la profundidad del epicentro. El IGP señaló que el sismo se originó a 108 kilómetros bajo la superficie, por lo que la energía se distribuyó de manera distinta a la que tendría un movimiento de magnitud similar con un foco mucho más superficial.

La Marina de Guerra del Perú descartó que el movimiento haya generado condiciones para un tsunami en el litoral peruano. La Dirección de Hidrografía y Navegación mantiene el monitoreo de la actividad marítima, pero no emitió una alerta de tsunami asociada con este terremoto.

El sismo ocurrió en una de las zonas con mayor actividad tectónica del planeta. Perú se encuentra dentro del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico y está expuesto a movimientos frecuentes debido principalmente a la interacción de las placas de Nazca y Sudamericana.

La actividad sísmica forma parte de las condiciones geológicas del territorio peruano. Los especialistas han señalado de manera recurrente que la ocurrencia de terremotos no puede predecirse con precisión en cuanto a fecha, lugar y magnitud, por lo que las autoridades mantienen programas de preparación y simulacros para reducir los riesgos ante movimientos de mayor intensidad.

El temblor de este jueves ocurrió pocos días después de que Perú realizara un simulacro nacional de terremoto de magnitud 8.8, ejercicio que buscó preparar a la población y a los servicios de emergencia ante la posibilidad de un gran movimiento sísmico. El simulacro cobró relevancia tras el terremoto real registrado en Ayacucho.

Las autoridades mantienen recorridos de inspección en las localidades cercanas al epicentro para determinar si existen daños que no fueron detectados durante las primeras horas. En las zonas rurales, la revisión puede prolongarse debido a las condiciones geográficas y a las dificultades de acceso.

El terremoto también volvió a recordar el antecedente del devastador sismo ocurrido en la región de Ica en 2007. Aquel movimiento, de magnitud 7.9, dejó cerca de 600 personas fallecidas y causó una amplia destrucción, particularmente en Pisco, Chincha e Ica. La comparación forma parte del contexto de prevención sísmica en un país donde los terremotos de gran magnitud constituyen un riesgo permanente.

Por el momento, las autoridades peruanas mantienen vigilancia ante la posibilidad de nuevas réplicas y continúan con la evaluación de las zonas afectadas. El IGP ya registró movimientos posteriores de menor magnitud, mientras los organismos de emergencia permanecen atentos a posibles daños adicionales.

El sismo de 7.2 ocurrido en Ayacucho no provocó, hasta los reportes disponibles, una emergencia de las dimensiones de otros terremotos históricos del país. Sin embargo, su magnitud, la amplitud de la zona donde fue percibido y los daños localizados llevaron a las autoridades a mantener activos los protocolos de evaluación y respuesta mientras continúa el monitoreo de la actividad sísmica.