“Somos más quienes no estamos armados”: Rigoberta Menchú.

*Las advertencias y el mensaje de paz de la Premio Nobel 1992.

/ FES Acatlán /

Miremos nuestro entorno para entender las dimensiones incomprensibles de los poderes que dedican miles de millones de recursos de la humanidad para hacer guerra”, aconsejó Rigoberta Menchú Tum, Premio Nobel de la Paz 1992, sobre la actualidad geopolítica global en su visita a la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“El Medio Oriente no está lejos. Va a venir de forma electrónica a contaminar las mentes de nuestros niños y después ellos van a querer ser un superhéroe de drones”, advirtió la activista, quien lamentó la situación contemporánea del derecho internacional, donde “cada quien quiere usar su ley como quiera y quebrar las normas que hemos construido con tanto esfuerzo”.

Ante “la acumulación brutal y sin límite de los recursos de la humanidad al servicio de la guerra”, llamó a reivindicar la dignidad humana: “somos más quienes no estamos armados”. La lucha por el otro, precisó, comienza con la creación de iniciativas, sin importar el lugar de origen, que busquen el cambio de actitud.

“Yo sí creo en la humanidad”, recalcó la guatemalteca, e invitó a investigar lo escrito, pero también lo “no escrito”, debido a que “la inmensa mayoría de la gente no ha dicho su verdad porque no ha tenido ni la facilidad ni el énfasis sobre la recuperación de su propia memoria”, enfatizó.

“Si no tenemos memoria van a repetir los errores que han cometido décadas tras décadas”, puntualizó, y subrayó que ella lucha por la humanidad de la manera en que puede hacerlo: con una agenda propositiva. “Mi tarea es generar consciencia”.

Es precisamente esta misión la que la llevó a participar en la conferencia que formó parte de las actividades del Modelo de Naciones Unidas del Sistema Incorporado (SIMUN) de la UNAM realizadas en la FES Acatlán.

La ponente agradeció la invitación del Rector, Doctor Leonardo Lomelí Vanegas, al programa de paz que ha presentado “para todos los líderes que en el futuro jugarán un papel de representar a México” a nivel mundial.

“La FES me da una enorme oportunidad de volver aquí a sus campos”, manifestó Menchú Tum, “los valoro profundamente porque la UNAM es muy grande en el corazón de la América y nos da la oportunidad de tener una comunidad académica” de no solo directivos, sino maestros y compañeros “que trabajan día a día para hacer operar una gran casa de la ciencia”.

Gaceta UNAM