Su detención ya es inminente asegura Morena .

*Confidencias.

/ Evelyn Hernández /

Las cosas en Tamaulipas se vuelven cada vez más complejas. Américo Villarreal no ha logrado acallar a Francisco García Cabeza de Vaca, quien insiste en la teoría de que Andrés Manuel López Obrador tuvo conocimiento de las operaciones ilegales del tráfico de huachicol en Tamaulipas y en todo el país, operadas por Sergio Carmona.

Y podría suceder en cualquier momento .

Luego de darse a conocer que se ha pedido su extradición de Estados Unidos, donde se encuentra, por parte de las autoridades mexicanas que pretenden detenerlo, Francisco García Cabeza de Vaca está en una situación muy compleja para él y sus familiares, quienes, involucrados en el caso, cuentan con órdenes de aprehensión. Esto vulnera la situación del exgobernador de Tamaulipas, ya que presuntamente pretenden presionarlo para que se entregue a cambio de un acuerdo para que algunos de sus familiares queden fuera de este escandaloso caso político.

El gobierno de México lo acusa de lavado de dinero, delincuencia organizada y otros delitos, por lo que se le han girado dos órdenes de aprehensión: una suspendida por un juez y otra activa, luego de que se le negó un amparo para él y su familia más cercana.

La defensa de Francisco ha sido muy eficaz legalmente; ha mantenido al exgobernador sin pisar la cárcel desde que salió de su cargo. Sin embargo, hay una mala asesoría que lo empuja, desde el centro del país, a continuar con un argumento confrontativo contra el gobierno del expresidente López Obrador. La confrontación sugerida por asesores que encaminan una mala estrategia apunta al escándalo y la acusación como método de defensa, cuando quizá no era la ruta segura.

Francisco debió haberse replegado, mantener su defensa legal y mostrarse como víctima de una persecución política, pero no asumirse como justiciero contra el gobierno. No era el momento, y quizá ese error, sugerido por sus allegados, tendrá un costo político muy alto.

Francisco es un hombre muy audaz, gran operador político. La ausencia de su grupo más cercano quizá lo ha dejado sin freno ante estos malos asesores que llevan el caso en picada. Si Estados Unidos decide entregarlo y atender la petición de México, tendría que abandonar ese país para no ser detenido, junto con los demás integrantes de su familia.

El tema de su esposa, y de otros familiares es muy delicado y no debería exponerse. Se sabe que podría suceder lo peor de un momento a otro, si no llega a una negociación para entregarse a las autoridades mexicanas.

Francisco García Cabeza de Vaca fue durante muchos años un político muy influyente en Tamaulipas; logró tener el control político por largo tiempo. Hasta ahora, aun estando fuera del país, mantiene cierto control que, aunque diluido por la distancia, le ha permitido sostenerse. Sin embargo, esto podría cambiar con el relevo en la dirigencia estatal del PAN y ante una posible detención.

Ha ocupado varios cargos públicos hasta llegar a ser gobernador de Tamaulipas, siendo quien sacó al PRI del poder en la entidad. Es acusado de haber participado en una red de corrupción en la que, según la Fiscalía, también participaron sus familiares. Él ha asegurado que se trata de una persecución política por parte del expresidente Andrés Manuel López Obrador, que inició luego de que puso en evidencia una red de operación de huachicol en Tamaulipas de alta trascendencia, en la que supuestamente participaban altos políticos de Morena, partido en el poder.

Si bien los escándalos de huachicol alcanzaron a varios funcionarios morenistas en la época en que Sergio Carmona operó en Tamaulipas, según investigaciones recientes, hasta ahora ninguno ha sido expulsado del partido ni investigado por alguna autoridad. Al contrario, la mayoría alcanzó puestos clave en ayuntamientos, en el Senado y hasta en la propia administración gubernamental.

Si Francisco es detenido, el riesgo para Morena es que continúe revelando más información que involucre a muchos, ya que como gobernador tuvo acceso a datos relevantes sobre ese tema. Se advierte que el caso podría terminar con la detención del exmandatario estatal muy pronto. Según versiones desde la Ciudad de México, podría ser cuestión de horas para que se concrete su detención.

Francisco podría convertirse en otro exgobernador de Tamaulipas en enfrentar la cárcel. Si su equipo legal logra el tiempo suficiente para protegerlo de la justicia mexicana, podría incluso buscar convertirse en testigo protegido ante las autoridades, en caso de que Estados Unidos acepte su cooperación. Esa sería quizá la única forma de salvarse, aunque sigue siendo un obstáculo la situación de las denuncias y órdenes de aprehensión contra su familia.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, no se ha pronunciado hasta el momento sobre la solicitud de extradición. Se espera que en las próximas horas haya información relevante sobre este caso.