Submarino de EEUU hunde fragata iraní frente a Sri Lanka y desata alarma internacional.

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04.03.2026 El Pentágono confirmó el 4 de marzo que un submarino estadounidense atacó con un torpedo y hundió la fragata iraní IRIS Dena en aguas del océano Índico, frente a la costa sur de Sri Lanka.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, acompañado por el jefe del Estado Mayor, Dan Caine, informó que al menos 148 tripulantes permanecen desaparecidos tras el hundimiento, lo que ha activado un amplio operativo de rescate internacional en la zona de Galla.

El ataque se inscribe en la escalada bélica que enfrenta a Estados Unidos e Irán en el marco de la guerra regional que involucra también a Israel y a milicias aliadas de Teherán.

El incidente ha tenido repercusiones inmediatas en los mercados: el precio del petróleo y el gas retrocedió, mientras que las bolsas europeas y el oro reaccionaron al alza, reflejando la volatilidad que acompaña cada movimiento militar en la región.

Turquía informó que la OTAN interceptó y destruyó un misil iraní que se dirigía hacia su espacio aéreo, lo que evidencia la expansión del conflicto más allá de los actores principales y la implicación de alianzas militares en la contención de la ofensiva iraní.

La fragata IRIS Dena, considerada una de las piezas relevantes de la marina iraní, había sido desplegada en el Índico como parte de las operaciones de Teherán para extender su presencia naval en rutas estratégicas.

Su hundimiento supone un golpe militar y simbólico para Irán, que busca proyectar poder en aguas internacionales. Mientras continúan las labores de rescate y se contabilizan las víctimas, el episodio refuerza la percepción de que la confrontación ha entrado en una fase de alta intensidad, con consecuencias imprevisibles para la seguridad global.

La comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de que un incidente militar directo entre Washington y Teherán detone un conflicto mayor.

Naciones Unidas ha llamado a la moderación y a retomar canales diplomáticos, aunque las posiciones de ambos gobiernos parecen endurecerse.

El ataque contra la fragata y el misil iraquí contra Turquía frenado por la OTAN son puntos de inflexión en la guerra regional y plantea interrogantes sobre la capacidad de la diplomacia internacional para frenar una espiral de violencia que involucra a potencias regionales y global.