*CAFÉ DE MAÑANA.
/ Por José Luis Enríquez Ambell /
Una polémica innecesaria —así lo creo y pienso— es el asunto de los sueldos de servidores públicos en su conjunto.
La polémica y polarización en relación con el contraste entre las políticas de austeridad oficial y los altos ingresos reportados por servidores públicos no deberían ser motivo de discusión en la agenda nacional, al existir otros temas de mayor interés para la población.
Si hay un tope salarial, si igual la norma lo describe en el Art. 127 de la Carta Magna, donde se establece que ningún servidor público puede recibir una remuneración mayor a la establecida para el titular del Poder Ejecutivo Federal, lo que es innegable es que no resulta ser el sueldo una agravante para nadie, ni está por encima de otras demandas sociales que son urgentes de atender.
Los enfoques desde distintos puntos de la sociedad, así como considerando revisiones patrimoniales relativas a las percepciones mayores a las de la presidenta de México o de los gobernantes en los estados del país, incluyendo al Poder Judicial e incluso a organismos autónomos, que también han protagonizado debates sobre la reducción o autonomía de sus percepciones salariales, las observaciones son estériles en la realidad.
La discusión ha escalado a las pensiones y otros recortes con el ánimo de freno, pero todo eso es más mediático a que en realidad sea relevante.
Y es que todas esas medidas buscan limitar pagos excesivos si han impactado en empresas del Estado Mexicano, como lo son Pemex o CFE, aunque han provocado hasta desacuerdos y promovido amparos de jubilados afectados, y es que casi todos los argumentos en discusión circulan en la órbita de la austeridad y la justicia social, diciendo que los recursos públicos deben priorizar el gasto social y así frenar los privilegios de la burocracia dorada, pero eso no ha resuelto los problemas de recursos en materia de seguridad, salud, educación, entre otros.
Ahora bien, no perdamos de la óptica, para la transparencia y el combate a la corrupción, que pagar bien reconoce talentos y contribuye a la honestidad en el servicio público.
DE SOBREMESA
Cabe decir que, en los sueldos y las prestaciones en el sector oficial, considero que resulta necesario constituir un Comité de Personas Expertas en Economía y Finanzas para que elaboren un mejor diagnóstico objetivo, serio y fundado acerca del costo de la vida, así como de su constante crecimiento, y también acerca de las reales necesidades económicas personales y familiares que deben satisfacer las y los servidores públicos, de tal manera que el mencionado Comité proceda posteriormente a elaborar un pronóstico serio, sólido, fundado y viable, que permita fijar objetivamente los sueldos y prestaciones de los referidos servidores públicos, según el nivel que se trate.
Y es que la administración pública no es de ocurrencias, pues las políticas públicas y los presupuestos públicos se edifican con ideas.
UN CAFÉ LECHERO LIGHT
En torno a la lista de inscritos para contender por el ORFIS en relevo de Delia González, la mayoría, por una “ingenuidad” en el quehacer público, acudió a enlistarse ante la Comisión Legislativa Permanente de Vigilancia del Congreso de Veracruz.
Ya de por sí, la designación de los titulares de los organismos de fiscalización en Veracruz, y desde el sexenio de don Miguel Alemán como gobernador, ha sido objeto de discordia y disputa de grupos, y sabiendo que estas decisiones se toman en el piso que se gobierna, así de sencillo.
En la lista difundida aparecen nombres que en los próximos días serán objeto de discusión, dimes y diretes, pero lo cierto es que nadie debe hacerse bolas, la decisión la tomará el Congreso entre la comisión en su dictamen de una terna, la Jucopo y el Pleno.
Aunque la disputa polarizada entre los bloques políticos en el Congreso Local será solo una cuestión de trámite.
UN CAFÉ CON PIQUETE
Las Guardias de Honor en el Parque de los Berros seguirán siendo una sala de prensa en estos días y dando notas para la agenda política de Veracruz.
¡ES CUANTO!

