Sumando a los viagras y el Cártel de Juárez EU eleva a ocho los cárteles mexicanos catalogados como organizaciones terroristas

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16.07.2026 Washington, EUA.- El gobierno de Estados Unidos endureció nuevamente su estrategia contra el crimen organizado transnacional al incorporar al Cártel de Juárez y a Los Viagras a su lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (Foreign Terrorist Organizations, FTO), con lo que ya son ocho los cárteles mexicanos incluidos bajo esa clasificación, una de las medidas más severas contempladas en la legislación estadounidense para combatir amenazas a su seguridad nacional.

La decisión fue formalizada por el Departamento de Estado, encabezado por Marco Rubio, mediante una notificación publicada en el Registro Federal de Estados Unidos. La administración estadounidense sostiene que ambas organizaciones representan una amenaza para la seguridad, la política exterior y los intereses económicos del país debido a su participación en el tráfico de drogas, el uso sistemático de la violencia y otras actividades criminales transnacionales.

Con esta actualización, el número de organizaciones criminales mexicanas consideradas terroristas por Washington aumenta de seis a ocho. En febrero de 2025 ya habían sido designados el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel del Noreste, La Nueva Familia Michoacana, el Cártel del Golfo y Cárteles Unidos, como parte de la estrategia impulsada por el presidente Donald Trump para enfrentar el tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas hacia territorio estadounidense.

La inclusión del Cártel de Juárez responde al papel histórico que esta organización mantiene en el corredor fronterizo entre Ciudad Juárez, Chihuahua, y El Paso, Texas, una de las rutas más importantes para el tráfico de drogas, armas y personas hacia Estados Unidos. Aunque su estructura se ha debilitado respecto a décadas anteriores, las autoridades estadounidenses consideran que conserva capacidad operativa y redes logísticas suficientes para seguir representando una amenaza.

Por su parte, Los Viagras surgieron originalmente como un grupo de autodefensas en Michoacán antes de consolidarse como una organización dedicada al narcotráfico, la producción y tráfico de metanfetaminas, la extorsión, el secuestro y el control territorial en diversas regiones del estado. Estados Unidos mantiene acusaciones penales contra varios de sus dirigentes, entre ellos Nicolás Sierra Santana, por quien incluso ofrece una recompensa millonaria.

La designación como Organización Terrorista Extranjera implica importantes consecuencias jurídicas y financieras. Todos los bienes o intereses de estas organizaciones que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense pueden ser bloqueados; además, queda prohibido a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar cualquier tipo de transacción o brindar apoyo material a estos grupos. Las sanciones también facilitan procesos de investigación financiera, decomisos internacionales y acciones penales contra quienes colaboren con las organizaciones.

Expertos consideran que esta clasificación amplía significativamente las herramientas legales de las agencias estadounidenses para perseguir las redes económicas de los cárteles fuera de México, incluyendo empresas fachada, operadores financieros y personas vinculadas con el lavado de dinero.

La medida vuelve a colocar en el centro de la agenda bilateral el debate sobre la cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos. Desde que comenzaron las designaciones de organizaciones terroristas en 2025, el gobierno mexicano ha reiterado que combate a los grupos criminales, pero también ha advertido que cualquier acción de autoridades extranjeras deberá respetar plenamente la soberanía nacional.

El tema cobra especial relevancia porque diversos integrantes del gobierno estadounidense, incluido el propio presidente Donald Trump durante su campaña y posteriormente en la Casa Blanca, han planteado en distintas ocasiones la posibilidad de utilizar herramientas más agresivas para combatir a los cárteles, incluyendo operaciones especiales o acciones militares fuera de territorio estadounidense, una posibilidad que el gobierno mexicano ha rechazado de manera reiterada.

La ampliación de la lista ocurre además en un momento de creciente presión política sobre México para fortalecer las acciones contra las organizaciones dedicadas al tráfico de fentanilo, una droga sintética responsable de decenas de miles de muertes por sobredosis cada año en Estados Unidos. Washington sostiene que la mayoría del fentanilo ilícito que llega a su territorio es producido por organizaciones criminales mexicanas utilizando precursores químicos provenientes principalmente de Asia.

Con la incorporación del Cártel de Juárez y Los Viagras, Estados Unidos refuerza una estrategia que busca tratar a determinadas organizaciones del narcotráfico no sólo como grupos delictivos, sino como amenazas equiparables a organizaciones terroristas internacionales, ampliando así el alcance de las sanciones financieras, penales y de cooperación internacional disponibles para combatirlas.