Tecnología de la Información y Mujeres .

*EL TINTERO DE LAS MUSAS.

/ POR GILDA MONTAÑO /

No podríamos entender la existencia de la discriminación desde las redes sociales como una forma de violencia, si no existieran las Tecnologías de la Información. Las “Tics” como las conocemos, han evolucionado como una tecnología emergente. Las hemos asociado directamente con los avances propiamente informáticos, es decir, con la evolución de las computadoras y su capacidad de almacenamiento y procesamiento de la información. Por ello es importante en todo momento conceptualizar correctamente el concepto de “Tecnologías de la Información”, porque son estas tecnologías emergentes, las que han permitido la creación de las redes sociales, como medios de comunicación, como sistema de redes y subredes que suministran información en audio, como los podcast o en video, como you tube, o sencillamente el streaming, con los contenidos de las plataformas que conocemos como Amazon Prime o Netflix, cuyos contenidos están controlados, pero no así las redes que en el momento de publicar cualquier tipo de material, queda documentado aún por cuanto el esfuerzo que se pueda hacer por eliminarlo, porque en el antecedente histórico sabemos que todo lo escrito es testimonio permanente.

Para la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, las Tecnologías de la Información y de Comunicación son un conjunto de servicios, redes, software y aparatos, que tienen como fin la mejora de la calidad de vida de las personas dentro de un entorno, y que se integran a un sistema de información interconectado y complementario.

Las TIC’s se imaginan como el universo de dos conjuntos, representados por las tradicionales Tecnologías de la Comunicación, constituidas principalmente por la radio, la televisión y la telefonía convencional y por las Tecnologías de la Información, caracterizadas por la digitalización de las tecnologías de registros de contenidos.

Las tecnologías de la información y de la comunicación se entienden como un término para designar lo referente a la informática conectada a Internet.
Es así que no podríamos entender la circulación de la información sin el internet y sin las computadoras, pues se han caracterizado por la digitalización de los contenidos. Y ahora la magnífica y maravillosa IA que resuelve e indaga todo.

No se puede observar la discriminación desde las redes sociales, sin entender en primera circunstancia esta acción, como fenómeno, y las consecuencias, los actos discriminatorios que amenazan y atentan contra la dignidad humana. De todos es conocido que, en el antecedente histórico, el primer grupo vulnerable son las mujeres y las niñas y niños. La Organización de las Naciones Unidas ha implementado la Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030 con 17 objetivos dentro de los cuales debemos recuperar el Objetivo 5, que es Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas.

Parecería que la ciencia y la ficción nos han alcanzado, pero estamos frente a una realidad que lastima y denigra a al ser humano. Dejamos de lado a las mujeres y nos olvidamos de posicionarlas al centro de los programas y de las acciones gubernamentales, con el propósito de defender, reconocer y garantizar sus derechos. Al dejarlas de lado y atrás, perdimos la oportunidad de construir un mundo de paz próspero y como refiere la ONU, sostenible. Estas acciones solo son necesarias porque necesario es erradicar la discriminación, porque en si ya el despliegue de esta acción, de esta conducta, refiere en el abanico y la versatilidad, la más clara forma de violencia, y resulta que para ello ahora damos cuenta que en un sentido negativo se utilizan las tecnologías de la información, para comunicar actos denigrantes en contra de ellas y ellos, incluidos los niños y niñas, al estar en desventaja como grupo vulnerable utilizando las redes sociales para denostar, denigrar y atacar en primera circunstancia de vida a las mujeres, niñas y niños pero también a los hombres, es decir a todas las personas.

Por ello resulta necesario tener conocimiento de los planteamientos que la propia Agenda para el Desarrollo sostenible 2030 de la ONU ha implementado. Esto fue necesario porque del fenómeno de la pandemia provocada por COVID-19 confinó a todas las mujeres y niñas a sus casas y resulta que el primer generador de la discriminación y de la violencia, es decir: los abusadores, se encontraban en casa, lo que encendió los focos rojos de alerta -por lo pronto- a la Organización de la Naciones Unidas y a su ex secretario general quien señaló lo siguiente:

«Los escasos avances en materia de igualdad de género y derechos de las mujeres conseguidos a lo largo de las décadas, están en peligro de retroceso como consecuencia de la pandemia de la COVID-19», instando a los Gobiernos a que pongan a las mujeres y las niñas en el centro de sus esfuerzos para la recuperación.

Las mujeres no solo son las más afectadas por esta pandemia, sino que también son la columna vertebral de la recuperación en las comunidades. De esta manera entre sus metas resaltan las siguientes:

5.1 Poner fin a todas las formas de discriminación contra todas las mujeres y las niñas en todo el mundo.
5.b Mejorar el uso de la tecnología instrumental, en particular la tecnología de la información y las comunicaciones, para promover el empoderamiento de las mujeres.
Así, una vez definido el fenómeno de la discriminación, podemos observarla desde las redes sociales como forma de violencia, por lo que intrínsecamente se encuentra vinculado con otro de los objetivos de la misma Agenda, como lo es el objetivo 16, al promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas. Si la discriminación es una forma de violentar la dignidad del ser humano, la importancia de las redes sociales, es la manera en la que la potencializa, divulga, exhibe, genera y promueve; por ello es importante observar el contenido de las metas de este objetivo plasmado en la referida agenda:

16.b Promover y aplicar leyes y políticas no discriminatorias en favor del desarrollo sostenible.
(Continuará)

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