*
03.06.2026 California EUA.-Una prolongada toma de rehenes que mantuvo en vilo a la ciudad de Bakersfield, en California, concluyó durante la madrugada de este miércoles después de más de 15 horas de negociaciones, operativos tácticos y un amplio despliegue de fuerzas federales y locales. Las diez personas retenidas fueron rescatadas con vida y sin lesiones físicas, mientras que el responsable murió durante una intervención del Buró Federal de Investigaciones (FBI).
La emergencia comenzó la tarde del martes cuando las autoridades recibieron reportes sobre una amenaza de bomba en un edificio del centro de Bakersfield que alberga oficinas del Superintendente de Escuelas del Condado de Kern y una sucursal bancaria. Al llegar al lugar, los agentes descubrieron que un hombre se había atrincherado dentro del inmueble junto con varias personas, iniciando una compleja situación de rehenes.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, el sospechoso aseguró portar explosivos adheridos a su cuerpo y afirmó que algunos de los rehenes también tenían artefactos similares. La amenaza obligó a evacuar edificios cercanos, cerrar calles del centro de la ciudad y activar protocolos de emergencia que involucraron a decenas de agentes especializados, equipos antibombas, negociadores de crisis y elementos tácticos federales.
Las autoridades identificaron posteriormente al responsable como Anthony Scott Searles-Harris, de 41 años. Según información difundida por el FBI, el hombre mantuvo retenidos a diez empleados de las oficinas educativas ubicadas en el segundo piso del inmueble. Cinco de ellos habrían permanecido atados durante parte del cautiverio.
A lo largo de la noche, los negociadores intentaron alcanzar una solución pacífica. Dos personas fueron liberadas durante las conversaciones, entre ellas una mujer que requería atención médica debido a una condición de salud. Mientras tanto, los equipos de rescate mantuvieron comunicación constante con algunos de los rehenes para conocer las condiciones al interior del edificio y evaluar posibles riesgos.
La crisis se prolongó durante toda la madrugada, mientras cientos de agentes permanecían desplegados alrededor de la zona. El operativo incluyó la participación de la policía de Bakersfield, el FBI, equipos SWAT, personal de seguridad nacional y especialistas en manejo de explosivos.
Finalmente, alrededor de las 4:20 de la mañana, las autoridades decidieron intervenir directamente ante el deterioro de la situación y el riesgo que enfrentaban las personas retenidas. Durante la operación se produjo un enfrentamiento en el que agentes federales dispararon contra el secuestrador, quien murió en el lugar. Poco después, los ocho rehenes restantes fueron rescatados.
Las primeras revisiones realizadas por especialistas indicaron que los dispositivos que el hombre aseguraba portar no representaban una amenaza explosiva activa, aunque las autoridades continúan analizando diversos objetos encontrados en el sitio como parte de la investigación.
El caso provocó gran conmoción en California debido a la duración del incidente y al elevado número de personas retenidas. Durante horas, residentes y familiares siguieron con preocupación el desarrollo de las negociaciones mientras las autoridades mantenían un amplio perímetro de seguridad en el centro de Bakersfield.
Tras concluir la emergencia, funcionarios locales destacaron que ninguna de las víctimas sufrió daños físicos y reconocieron la labor de los equipos de negociación y rescate que participaron en una de las crisis de rehenes más prolongadas registradas recientemente en el estado. La investigación federal continúa para determinar todos los detalles del caso y esclarecer los motivos que llevaron al responsable a protagonizar el violento episodio.
¿


