Terry Cole acusa a funcionarios mexicanos de colaborar con cárteles y destaca comunicación diaria con Harfuch

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23.08.2026. EUA.- El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, afirmó que existen funcionarios de alto nivel en México que trabajan directamente con organizaciones criminales, al tiempo que destacó la comunicación diaria que mantiene con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, como parte de la cooperación bilateral contra los cárteles.

Las declaraciones fueron realizadas por Cole en una entrevista con la periodista Ilia Calderón para el programa Esta Semana, de Univision y N+, en el marco de la 40 Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), celebrada la semana pasada en Buenos Aires, Argentina.

El funcionario estadounidense vinculó sus acusaciones contra servidores públicos mexicanos con una acusación recientemente presentada en Estados Unidos, en la que aparecen funcionarios y exfuncionarios mexicanos señalados por presuntos vínculos con organizaciones criminales. Entre los nombres mencionados en ese expediente se encuentra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa actualmente separado del cargo, además de otros funcionarios y exfuncionarios de esa entidad.

“De acuerdo con la acusación recientemente hecha pública, hay corrupción gubernamental en México, con funcionarios de alto nivel que están trabajando directamente con los cárteles”, afirmó Cole durante la entrevista. Añadió que los funcionarios incluidos en las acusaciones ya habían sido notificados sobre los señalamientos.

La afirmación del jefe de la DEA se produce después de que el gobierno estadounidense ha incrementado sus señalamientos sobre la penetración de organizaciones criminales en instituciones mexicanas. Cole sostuvo que entre las prioridades de la agencia se encuentran tanto integrantes de los cárteles como funcionarios presuntamente relacionados con esas organizaciones.

“El Pelón”, identificado por Cole como Juan Carlos Valencia, presunto integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue colocado por el funcionario estadounidense entre los principales objetivos de la agencia. También mencionó a quienes aparecen en las acusaciones contra funcionarios mexicanos y a los distribuidores de precursores químicos provenientes de China.

Pero, en medio de sus acusaciones sobre corrupción en México, Cole destacó particularmente la relación de cooperación que mantiene con García Harfuch, titular de la SSPC.

“Tenemos una comunicación diaria entre el secretario Omar García Harfuch y yo. La comunicación es fluida”, afirmó.

El funcionario explicó que ese intercambio comprende información e inteligencia sobre objetivos mexicanos y organizaciones que Estados Unidos ha designado como Organizaciones Terroristas Extranjeras, entre ellas el Cártel de Sinaloa y el CJNG.

“Intercambiamos información no solo sobre objetivos mexicanos y terroristas extranjeros designados, como el cártel de Sinaloa y el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), sino que también apoyamos operaciones en México. Se trata de un trabajo bilateral conjunto que seguimos impulsando”, señaló Cole.

La referencia a la comunicación diaria entre ambos funcionarios adquiere relevancia porque apenas unos días antes Cole había expresado públicamente un reconocimiento a García Harfuch durante la conferencia antidrogas realizada en Argentina.

En esa intervención, el director de la DEA calificó al funcionario mexicano como “socio de confianza” y “buen amigo de Estados Unidos”, y destacó su experiencia en materia de seguridad y su disposición para compartir inteligencia y coordinar acciones contra las organizaciones criminales.

Cole también recordó que García Harfuch sobrevivió en junio de 2020 a un atentado en la Ciudad de México, en el que murieron dos integrantes de su equipo de seguridad. El jefe de la DEA señaló que, pese a ese ataque, el funcionario mexicano regresó a sus labores y continúa enfrentando las amenazas de las organizaciones criminales.

La cooperación entre ambos funcionarios no es nueva. El 16 de marzo de 2026, García Harfuch se reunió en Estados Unidos con Cole. La DEA informó entonces que ambos habían dialogado sobre la colaboración transfronteriza contra el narcotráfico y sobre acciones destinadas a mejorar la seguridad en ambos lados de la frontera.

En agosto, Cole también había confirmado que mantenía contacto con García Harfuch. En aquella ocasión afirmó: “Sí. Tenemos una relación. Él quiere lo mejor para su país, yo quiero lo mejor para este país y para los estadounidenses y nuestra seguridad nacional”. También sostuvo que ambos gobiernos trabajan conjuntamente sobre el terreno.

El mensaje de Cole sobre la cooperación con México contrasta con sus acusaciones de corrupción dentro de instituciones mexicanas. Durante la entrevista, el funcionario fue cuestionado sobre la posibilidad de que Estados Unidos realizara operaciones unilaterales en territorio mexicano.

Cole respondió que la DEA, como dependencia del Departamento de Justicia estadounidense, trabaja con sus homólogos mexicanos y que continuará el intercambio de información e inteligencia. Sin embargo, cuando se le preguntó si descartaba operaciones unilaterales, respondió que la agencia recibe instrucciones del presidente de Estados Unidos y ejecuta sus órdenes.

Otro de los puntos abordados por Cole fue la capacidad de las organizaciones criminales para mantener sus estructuras pese a la captura o muerte de sus principales dirigentes.

El director de la DEA reconoció que los cárteles han demostrado capacidad para reemplazar rápidamente a los líderes que son detenidos o abatidos. No obstante, aseguró que la agencia continuará persiguiendo a las estructuras criminales y a sus dirigentes.

En ese contexto mencionó a Joaquín “El Chapo” Guzmán, Ismael “El Mayo” Zambada y Rafael Caro Quintero, al señalar que algunos de los principales dirigentes criminales han terminado bajo custodia estadounidense o condenados a prisión. También lanzó una advertencia a “Los Chapitos”.

“¿Qué le espera al liderazgo de Sinaloa, Los Chapitos? Pronto estarán igual. No cederemos. Seguiremos persiguiéndolos”, declaró.

Cole también hizo referencia a Enrique “Kiki” Camarena, agente de la DEA asesinado en México en 1985, y aseguró que la agencia no olvidará a sus agentes caídos.

El jefe de la DEA señaló que el combate contra los cárteles constituye una de las prioridades de la administración del presidente Donald Trump y sostuvo que las organizaciones criminales mexicanas representan una amenaza particularmente importante para Estados Unidos por el tráfico de drogas y la violencia asociada.

En su intervención también se refirió al Cártel de Sinaloa y al CJNG, organizaciones que el gobierno estadounidense ha designado como Organizaciones Terroristas Extranjeras. Cole sostuvo que ambas organizaciones están relacionadas con el tráfico de drogas que provoca muertes en Estados Unidos.

Las declaraciones se producen además en un momento de intensa cooperación entre las autoridades de seguridad de México y Estados Unidos, pese a las diferencias públicas entre ambos gobiernos sobre soberanía, acciones operativas y acusaciones de corrupción.

La participación de García Harfuch en la conferencia de la DEA en Buenos Aires permitió precisamente mostrar esa cooperación. El secretario mexicano destacó el intercambio de información y la coordinación internacional contra las organizaciones criminales, mientras que Cole hizo énfasis en la relación de confianza que mantiene con su contraparte mexicana.

En México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado previamente los señalamientos estadounidenses sobre una supuesta relación entre integrantes de su gobierno y organizaciones criminales y ha cuestionado las acusaciones que considera una forma de injerencia. La declaración de Cole vuelve a colocar el tema de la presunta corrupción de funcionarios mexicanos en el centro de la relación bilateral.

Al mismo tiempo, el reconocimiento de Cole hacia García Harfuch muestra que la DEA distingue entre los señalamientos específicos incluidos en investigaciones estadounidenses y la cooperación institucional que mantiene con determinadas autoridades mexicanas.

La declaración del director de la DEA también ocurre después de que Estados Unidos ha intensificado las acciones contra los principales grupos criminales mexicanos y ha anunciado recompensas y acusaciones contra dirigentes del CJNG y del Cártel de Sinaloa.

Así, mientras Terry Cole sostiene que existen funcionarios mexicanos de alto nivel que, según las acusaciones estadounidenses, trabajan directamente con los cárteles, el mismo funcionario afirma mantener una comunicación diaria y una cooperación operativa con el responsable de la seguridad federal mexicana.

El contraste entre ambos mensajes coloca nuevamente la relación México-Estados Unidos frente a un escenario en el que la cooperación contra el crimen organizado avanza de manera paralela a los señalamientos estadounidenses sobre corrupción y posibles vínculos entre integrantes de instituciones mexicanas y organizaciones criminales.