Timbiriche rechaza serie sobre su historia y acusa que se utilizó un episodio de abuso infantil como entretenimiento

Banner

*
05.11.2026 Ciudad de México.- Los integrantes de Timbiriche cuestionaron públicamente la producción de una serie televisiva inspirada en la historia de la agrupación, al considerar que la ficción desaprovechó el legado musical que construyeron durante décadas y optó por centrar su narrativa en un episodio doloroso, abordado, desde su perspectiva, de manera irresponsable y sin la sensibilidad que exige un tema como el abuso infantil.

A través de un comunicado firmado por Alix Bauer, Diego Schoening, Mariana Garza, Erik Rubín, Benny Ibarra y Sasha Sokol, los seis integrantes dejaron claro que no reconocen la producción como una representación de su historia colectiva y marcaron distancia respecto de la manera en que fueron retratados los acontecimientos relacionados con el grupo.

“La serie de Timbiriche no fue de Timbiriche”, expresaron al inicio del posicionamiento, con el que cuestionaron tanto el enfoque narrativo como la utilización de elementos de su trayectoria artística para construir una historia televisiva que, sostienen, no refleja lo que vivieron como agrupación.

La inconformidad no se limita a las diferencias entre los hechos reales y la ficción. El pronunciamiento pone especial énfasis en el tratamiento de un caso de abuso sexual infantil, un asunto que consideran demasiado delicado para ser convertido en un recurso de entretenimiento sin una reflexión sobre sus consecuencias para las personas que lo padecieron.

El señalamiento adquiere mayor relevancia porque el episodio al que hacen referencia está relacionado con la experiencia de Sasha Sokol y el productor musical Luis de Llano, quien mantuvo una relación con ella cuando tenía 14 años y él 39. Se trata de un caso que la cantante hizo público en marzo de 2022 y que derivó en un proceso judicial que llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Los integrantes de Timbiriche consideran que abordar ese antecedente exigía una responsabilidad distinta a la que, a su juicio, mostró la producción. En su comunicado establecieron una diferencia entre el derecho a contar historias difíciles y la manera de hacerlo, particularmente cuando involucran experiencias de violencia sexual durante la infancia.

“No se trata de que las historias incómodas dejen de contarse; se trata de cuestionar cómo se cuentan”, puntualizaron.

La crítica también alcanza el propósito social que puede tener una producción audiovisual cuando incorpora situaciones de abuso infantil. Para los músicos, presentar el sufrimiento de una víctima como parte de una trama de entretenimiento no necesariamente ayuda a comprender la gravedad de estos hechos ni a prevenir que se repitan.

“Un programa de televisión que pretende convertir ese dolor en entretenimiento no contribuye a prevenirlos y revictimiza a quien lo vivió”, sostuvieron.

La declaración coloca nuevamente en el centro de la discusión el tratamiento mediático de la violencia sexual, la representación de las víctimas y los límites de la ficción cuando se utilizan experiencias de personas reales, especialmente si se trata de acontecimientos que han tenido consecuencias personales y judiciales.

Una serie sin participación de los integrantes

La inconformidad de los músicos no comenzó con este último pronunciamiento. Antes del estreno de la producción, los seis artistas ya habían difundido otro comunicado para deslindarse del proyecto, al señalar que ninguno intervino en su elaboración, que no fueron consultados sobre los acontecimientos que serían representados y que tampoco autorizaron el uso de su imagen, voz o identidad.

En aquel primer posicionamiento reconocieron que los realizadores tenían libertad creativa, pero advirtieron que existía una diferencia entre inspirarse en una época y construir una ficción alrededor de personas identificables que continúan vivas, sin escuchar su versión de los acontecimientos.

Incluso dejaron abierta la posibilidad de contar algún día su propia historia, pero bajo sus condiciones y con la participación de quienes formaron parte de ella.

La serie, producida por El Estudio para la plataforma ViX y dirigida por Humberto Hinojosa, consta de ocho episodios y recrea el nacimiento y desarrollo de Timbiriche, agrupación que surgió en 1982 como un proyecto musical juvenil y terminó convirtiéndose en uno de los fenómenos más reconocidos del pop mexicano.

La producción incorporó acontecimientos de la trayectoria del grupo, sus relaciones personales, conflictos y episodios que marcaron la vida de sus integrantes. Entre ellos incluyó la relación entre Sasha Sokol y Luis de Llano, quien tuvo un papel importante en los primeros años de la agrupación.

Durante la presentación del proyecto, el productor Pablo Cruz explicó que la historia estaba inspirada en acontecimientos reales, pero que se habían modificado nombres, situaciones y circunstancias para construir una ficción. También defendió el trabajo de investigación realizado a partir de información pública.

Sin embargo, esa explicación no modificó la postura de los integrantes, quienes insistieron en que la producción no representa su versión de los hechos ni constituye un relato autorizado por ellos.

El caso Sasha Sokol llegó hasta la Suprema Corte

Uno de los elementos más importantes del comunicado es la reivindicación de la lucha judicial de Sasha Sokol, cuyo caso trascendió el ámbito del espectáculo y llegó a convertirse en un antecedente relevante para el acceso a la justicia de otras personas que sufrieron violencia sexual durante su infancia.

La cantante denunció públicamente en marzo de 2022 que Luis de Llano había mantenido una relación con ella cuando tenía 14 años y él 39. También cuestionó las declaraciones que el productor había realizado anteriormente sobre ese vínculo.

Sokol emprendió acciones legales por daño moral y violencia sexual. En septiembre de 2023, una resolución civil determinó la responsabilidad de De Llano y estableció medidas de reparación.

El caso llegó a la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que el 25 de junio de 2025, por unanimidad, rechazó el amparo promovido por el productor y dejó firme la condena civil.

La resolución estableció que debía indemnizar a la cantante, ofrecerle una disculpa pública, abstenerse de volver a hablar de ella y cumplir con las medidas de sensibilización correspondientes.

Además, el fallo sentó un precedente jurídico de especial relevancia: las personas que sufrieron abuso sexual durante su infancia pueden reclamar la reparación del daño por la vía civil sin que el transcurso del tiempo sea un impedimento automático para acceder a la justicia.

Es precisamente ese resultado el que los integrantes de Timbiriche consideran que debe permanecer en la memoria pública, por encima de la polémica generada por la serie.

“Estamos convencidos que permanecerá el recuerdo de quien alzó la voz, la conversación que eso generó, de cómo su lucha llegó hasta la Suprema Corte abriendo un nuevo camino de justicia para otras víctimas”, expresaron.

Con ello, los músicos trasladaron el sentido de su pronunciamiento más allá de una disputa sobre derechos de imagen, recreaciones de acontecimientos o libertades narrativas. Su mensaje también representa un respaldo público a Sasha Sokol y al significado que tuvo su decisión de hablar sobre una experiencia que durante años permaneció fuera de la discusión pública.

### Timbiriche reivindica su historia y prepara su aniversario 45

En la parte final del comunicado, los seis artistas agradecieron las muestras de solidaridad de sus seguidores y reconocieron que la controversia permitió comprobar que el vínculo con el público permanece vigente, pese a las diferencias que puedan existir alrededor de la producción televisiva.

“Celebramos que buena parte de la conversación pública haya demostrado más sensibilidad y altura moral”, señalaron.

También agradecieron a quienes pudieron distinguir entre la ficción presentada en la pantalla y las experiencias personales de quienes formaron parte de la agrupación.

El pronunciamiento concluye con una referencia a la permanencia de Timbiriche en la memoria de varias generaciones. Los artistas destacaron que mientras algunos seguidores los acompañan desde sus primeros años, otros han descubierto su música recientemente, una conexión que consideran parte fundamental de su trayectoria.

El grupo adelantó que en 2027 celebrará 45 años de historia, una conmemoración que buscará reivindicar el legado musical construido desde 1982 y el vínculo que mantienen con su público.

“A nosotros, que desde niños hemos tenido el privilegio de sentir su cariño, todo esto nos permitió constatar una vez más cuánto nos quieren. Y por eso ¡GRACIAS!”, escribieron.

El mensaje fue firmado por Alix, Diego, Mariana, Erik, Benny y Sasha, quienes cerraron así una nueva manifestación conjunta frente a una producción que, aunque lleva el nombre de la agrupación, no cuenta con el reconocimiento de quienes protagonizaron aquella historia.

La controversia deja planteada una discusión que va más allá de la industria del entretenimiento: la libertad de crear ficciones inspiradas en personajes y acontecimientos reales también implica una reflexión sobre la responsabilidad de representar experiencias traumáticas, particularmente cuando involucran a víctimas de violencia sexual. Para los integrantes de Timbiriche, la historia que merece trascender no es la recreada en la pantalla, sino la música que compartieron con varias generaciones y, sobre todo, la lucha de Sasha Sokol para que su experiencia fuera reconocida ante la justicia.