Tormenta invernal deja 25 muertos y paraliza a Estados Unidos .

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26.01.2026 EUA.- Una colosal tormenta invernal ha dejado al menos 25 personas fallecidas en distintos estados de la Unión Americana, en medio de un escenario de emergencia nacional que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y la resistencia de millones de ciudadanos.

El fenómeno, descrito por especialistas como un ciclón bomba, se extendió desde el sur hasta el noreste del país, provocando acumulaciones históricas de nieve, temperaturas gélidas y un colapso en los sistemas de transporte y energía.

El noreste de Estados Unidos continúa recibiendo intensas nevadas, mientras que en el sur el aguanieve y el hielo han dejado a cientos de miles de personas sin electricidad

Las autoridades locales han confirmado que los decesos se relacionan con accidentes de tránsito, hipotermia y situaciones derivadas de la falta de calefacción en hogares afectados por los apagones.

En estados como Tennessee, Kentucky y Ohio se reportaron carreteras bloqueadas y comunidades aisladas, mientras que en ciudades como Nueva York y Boston las operaciones de transporte público se han visto severamente limitadas.

La crisis energética es uno de los puntos más críticos. Más de un millón de hogares quedaron sin suministro eléctrico en algún momento del fin de semana, y aunque las compañías trabajan para restablecer el servicio, las bajas temperaturas complican las labores. Los aeropuertos principales del país, incluidos los de Chicago, Atlanta y Nueva York, cancelaron miles de vuelos, generando una parálisis logística que afecta tanto a viajeros como a cadenas de suministro.

El gobierno federal ha declarado estado de emergencia en varias regiones y ha desplegado recursos de la Guardia Nacional para apoyar en labores de rescate, distribución de víveres y habilitación de refugios temporales.

En hospitales y albergues se han registrado problemas de saturación, mientras que las autoridades sanitarias advierten sobre el riesgo de enfermedades respiratorias y complicaciones para adultos mayores y personas con condiciones médicas preexistentes.

La tormenta también ha tenido un impacto político y social. El presidente Donald Trump se refirió a la situación como una tragedia nacional y aseguró que se destinarán fondos extraordinarios para atender la emergencia.

Sin embargo, voces críticas señalan que la infraestructura del país no está preparada para enfrentar fenómenos climáticos de esta magnitud, y que la falta de inversión en sistemas de energía y transporte ha agravado las consecuencias.

En el plano social, las imágenes de comunidades enteras atrapadas bajo la nieve y familias sin calefacción han ocasionado un debate sobre la vulnerabilidad de los sectores más pobres frente a desastres naturales.

Organizaciones civiles han denunciado que las medidas de apoyo no llegan con la misma rapidez a zonas rurales y barrios marginados, lo que profundiza las desigualdades.

El pronóstico meteorológico indica que las nevadas continuarán en el noreste durante las próximas horas, aunque con menor intensidad.

Se espera que el sistema se disipe hacia mediados de la semana, dejando tras de sí un saldo de víctimas, daños materiales y una sensación de fragilidad en la vida cotidiana de millones de estadounidenses.

La tormenta invernal de enero de 2026 será recordada como una de las más devastadoras en la historia reciente del país, no solo por las vidas perdidas, sino por la evidencia de que la Unión Americana enfrenta desafíos estructurales para proteger a su población frente a fenómenos extremos.