*Protocolo de FIFA permitiría aplazar el partido.
10.06.2026 Ciudad de México.- A menos de unas horas del partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre México y Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México (antes Estadio Azteca), la principal preocupación de organizadores, autoridades y aficionados ya no es únicamente la logística o las movilizaciones sociales en la capital del país, sino la posibilidad de tormentas eléctricas durante la jornada del 11 de junio.
Diversos pronósticos meteorológicos coinciden en que la Ciudad de México permanecerá bajo un temporal de lluvias que afecta al Valle de México desde el inicio de la semana. Reportes del Servicio Meteorológico Nacional, de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil capitalina y de distintos servicios especializados anticipan lluvias fuertes, descargas eléctricas, posible caída de granizo y rachas de viento para este jueves.
La amenaza no es menor debido a que las tormentas eléctricas constituyen uno de los pocos fenómenos meteorológicos que pueden obligar a detener o incluso aplazar un encuentro oficial de la FIFA. El antecedente más reciente ocurrió durante el Mundial de Clubes, cuando partidos tuvieron que ser suspendidos temporalmente por actividad eléctrica en las inmediaciones de los estadios.
De acuerdo con información difundida por medios especializados en la cobertura del Mundial, el protocolo establece que cuando las autoridades meteorológicas locales detectan riesgo por descargas eléctricas cercanas al inmueble, el árbitro recibe la instrucción de suspender inmediatamente el encuentro y ordenar que jugadores, cuerpo técnico, personal operativo y espectadores busquen resguardo. La reanudación depende de que desaparezca el riesgo, por lo que la interrupción puede prolongarse durante varios minutos o incluso varias horas.
Los pronósticos han generado incertidumbre porque la capital mexicana se encuentra en plena temporada de lluvias. Diversas previsiones meteorológicas señalan probabilidades elevadas de precipitaciones durante el jueves, con algunos escenarios que contemplan actividad eléctrica y acumulados importantes de lluvia en distintos puntos de la ciudad.
Sin embargo, los modelos meteorológicos consultados hasta este miércoles muestran una ventana relativamente favorable para la ceremonia inaugural y el arranque del encuentro. El espectáculo previo está programado para las 11:30 horas y el silbatazo inicial para las 13:00 horas. Algunas previsiones indican que las lluvias más intensas podrían desarrollarse hacia media tarde, aunque las autoridades han insistido en que las condiciones atmosféricas pueden cambiar rápidamente.
La situación ha obligado a los organizadores a mantener vigilancia permanente sobre los sistemas meteorológicos. La FIFA ya contempla procedimientos específicos para fenómenos climáticos severos, particularmente en una edición del Mundial que se desarrolla en tres países y en distintas zonas sujetas a tormentas eléctricas durante el verano boreal.
El encuentro tiene una relevancia histórica para México. El Estadio Ciudad de México se convertirá en el primer inmueble del mundo en albergar tres partidos inaugurales de una Copa del Mundo, después de haber sido sede de los arranques de los torneos de 1970 y 1986. El partido entre México y Sudáfrica marcará oficialmente el inicio de la justa mundialista organizada conjuntamente por México, Estados Unidos y Canadá.
La presidenta Claudia Sheinbaum y autoridades capitalinas han impulsado medidas extraordinarias para facilitar la movilidad durante la inauguración, mientras los cuerpos de Protección Civil permanecen atentos a la evolución del clima. Paralelamente, el gobierno local ha reforzado los dispositivos de seguridad alrededor del estadio ante la afluencia masiva de aficionados nacionales y extranjeros.
Hasta la tarde de este miércoles no existía ningún anuncio oficial sobre una modificación de horarios o un posible aplazamiento del partido. No obstante, la amenaza de tormentas eléctricas se mantiene como el principal factor de riesgo para una ceremonia que será observada por cientos de millones de personas en todo el mundo y que podría verse interrumpida si las descargas eléctricas se presentan en las inmediaciones del estadio durante el desarrollo del encuentro.


