*Es el segundo accidente ferroviario a casi 7 meses del primero que resultó mortal.
15.07.2026 Oaxaca.- El Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec registró un nuevo descarrilamiento la noche del martes 14 de julio en el estado de Oaxaca, convirtiéndose en el segundo incidente de este tipo en menos de ocho meses y reavivando el debate sobre las condiciones de operación y seguridad de uno de los proyectos ferroviarios más emblemáticos del Gobierno federal.
La Secretaría de Marina (Semar), responsable de la operación del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT), informó que el accidente ocurrió cerca del municipio de Asunción Ixtaltepec, en la Línea Z, que conecta los puertos de Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca.
De acuerdo con el reporte oficial, no hubo personas lesionadas ni afectaciones a la población. Tras el incidente se activaron los protocolos de seguridad y el convoy fue retirado de la zona.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron al menos un vagón recostado fuera de las vías y otro con el eje desprendido de los rieles, escenas que rápidamente generaron preocupación debido a que el accidente ocurrió prácticamente en el mismo tramo donde se registró la tragedia ferroviaria de finales de 2025.
La Marina precisó que especialistas del Ferrocarril del Istmo realizan una revisión técnica para determinar las causas del descarrilamiento y aseguró que, mientras avanzan los peritajes, la operación del servicio ferroviario continúa con normalidad. Hasta el momento no se ha emitido una hipótesis oficial sobre el origen del incidente.
El accidente ocurre apenas poco más de seis meses después del peor siniestro en la historia reciente del Tren Interoceánico. El 28 de diciembre de 2025 un convoy de pasajeros se descarriló entre Asunción Ixtaltepec y Ciudad Ixtepec, Oaxaca, provocando la muerte de 14 personas y dejando 109 lesionados entre pasajeros y tripulación. Aquel tren transportaba alrededor de 250 personas cuando salió de la vía en una curva y varios vagones cayeron por un talud.
Las investigaciones federales concluyeron meses después que el accidente de diciembre fue provocado por exceso de velocidad al ingresar a una curva con restricciones operativas. La Fiscalía General de la República ejerció acciones penales contra personal relacionado con la operación del servicio, mientras las víctimas y sus familiares exigieron mayores garantías de seguridad y reparación integral del daño.
El nuevo descarrilamiento vuelve a colocar bajo escrutinio la seguridad del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, un proyecto estratégico impulsado por el Gobierno mexicano para conectar los océanos Pacífico y Atlántico mediante una red ferroviaria destinada al transporte de carga y pasajeros, con el objetivo de fortalecer el desarrollo económico del sureste del país y ofrecer una alternativa logística al Canal de Panamá.
Aunque en esta ocasión no hubo víctimas ni heridos, el hecho representa el segundo descarrilamiento del Tren Interoceánico a casi 7 meses del primero y ocurre en una infraestructura que aún enfrenta el reto de consolidar la confianza de los usuarios tras el accidente mortal registrado a finales del año pasado.
Hasta el cierre de esta edición, la Secretaría de Marina no había informado cuándo concluirán los peritajes ni si el resultado de las investigaciones derivará en modificaciones a los protocolos de operación o mantenimiento del sistema ferroviario.


