*Escalada verbal agudiza crisis.
22.01.2026 El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este martes una de sus advertencias más severas contra Irán, al declarar públicamente que ha dado instrucciones “muy firmes” para que el país persa sea “borrado de la faz de la tierra” en caso de que las autoridades iraníes decidan asesinarlo.
La declaración, emitida durante una entrevista con la cadena NewsNation, se produce en medio de un clima de creciente hostilidad entre Washington y Teherán, marcado por amenazas cruzadas, protestas internas en Irán y llamados a la acción por parte de figuras del Congreso estadounidense.
Trump aseguró que su equipo de seguridad nacional tiene órdenes claras de ejecutar una represalia total contra Irán si se consuma un atentado en su contra.
“Tengo instrucciones muy firmes, pase lo que pase, los borrarán de la faz de la tierra, todo el país va a estallar por los aires”, afirmó el mandatario, quien además responsabilizó al expresidente Joe Biden por no haber respondido con contundencia a amenazas previas del régimen iraní.
La declaración fue interpretada por analistas internacionales como una señal de endurecimiento en la postura de la Casa Blanca frente al gobierno de Teherán, encabezado por el presidente Masud Pezeshkian.
Las tensiones se han intensificado en las últimas semanas, luego de que Pezeshkian advirtiera que cualquier ataque contra el líder supremo Alí Jamenei sería considerado una provocación de guerra total. En paralelo, Irán enfrenta una oleada de manifestaciones antigubernamentales que han sido reprimidas con violencia, lo que ha generado condenas internacionales y renovado el debate sobre la legitimidad del régimen.
En este contexto, el senador republicano Lindsey Graham instó públicamente a Trump a ordenar el asesinato de Jamenei como forma de apoyar a los manifestantes que buscan derrocar al gobierno iraní.
La amenaza de Trump no solo ha generado preocupación en círculos diplomáticos, sino que también ha provocado reacciones dentro de Estados Unidos. Algunos legisladores demócratas y expertos en seguridad nacional han advertido que una declaración de este tipo podría escalar rápidamente hacia un conflicto armado de gran magnitud. La embajada de Irán en Naciones Unidas solicitó una condena formal por lo que calificó como incitación a la violencia y violación del derecho internacional.
Este episodio revive el historial de confrontaciones entre ambos países, que se remonta a la ruptura de relaciones diplomáticas en 1979 y ha tenido momentos críticos como la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear en 2018, las sanciones económicas impuestas por Washington y el asesinato del general iraní Qasem Soleimani en 2020.
Desde entonces, la relación bilateral ha estado marcada por amenazas, sabotajes, ciberataques y una carrera armamentista en la región.
La declaración de Trump se inscribe en una estrategia de presión máxima que busca debilitar al régimen iraní en momentos de inestabilidad interna. Sin embargo, el uso de lenguaje bélico y la personalización del conflicto podrían tener consecuencias impredecibles.
La comunidad internacional observa con cautela el desarrollo de los acontecimientos, mientras se multiplican los llamados a la moderación y al diálogo diplomático.
Por ahora, no se ha confirmado si las amenazas contra Trump provienen de fuentes oficiales iraníes o de grupos vinculados al régimen. Tampoco se ha detallado el tipo de represalia que Estados Unidos ejecutaría en caso de un atentado.
Lo que sí queda claro es que la retórica presidencial ha elevado el riesgo de una confrontación directa, en un momento en que la región enfrenta múltiples focos de tensión y una creciente polarización geopolítica.












