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29.07.2026 Washington EUA.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su gobierno responderá militarmente contra Irán luego del lanzamiento de misiles balísticos contra una base estadounidense en Jordania, en un nuevo episodio que agrava la escalada del conflicto en Medio Oriente y eleva el riesgo de una confrontación regional de mayores dimensiones.
Durante una declaración a la prensa en el Despacho Oval de la Casa Blanca, Trump aseguró que Washington considera que ha llegado el momento de responder directamente a Teherán después del ataque registrado la noche del martes.
“Vamos a atacarlos con mucha fuerza. Porque nos toca atacarlos. Saben que va a suceder. Nos piden que no lo hagamos”, declaró el mandatario estadounidense ante periodistas.
El presidente añadió que los cinco misiles lanzados por Irán fueron interceptados por los sistemas de defensa antes de alcanzar sus objetivos y destacó que no se reportaron bajas entre las tropas estadounidenses destacadas en Jordania.
Confirmó que los ataques nocturnos contra milicias respaldadas por Irán en Irak fueron coordinados con el gobierno iraquí, y llamó a las milicias “un cáncer para el mundo”.
De acuerdo con el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), el ataque fue dirigido contra instalaciones militares estadounidenses ubicadas en territorio jordano y fue repelido mediante sistemas de defensa aérea desplegados en coordinación con las Fuerzas Armadas de Jordania. Las autoridades estadounidenses calificaron la ofensiva como un “ataque sorpresa” y responsabilizaron directamente a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
Horas después del incidente, la Guardia Revolucionaria confirmó haber lanzado los misiles y sostuvo que la acción fue una represalia por recientes operaciones militares de Estados Unidos y sus aliados contra posiciones de grupos respaldados por Teherán en la región.
En sus declaraciones, Trump endureció nuevamente su discurso contra el gobierno iraní y dejó claro que considera inevitable una respuesta militar.
“Es nuestro turno”, afirmó el mandatario, al insistir en que Estados Unidos responderá “muy fuerte” a la agresión.
Aunque reiteró que su administración mantiene abierta la posibilidad de una solución negociada, dejó entrever que cualquier diálogo dependerá de las acciones que adopte Irán en los próximos días.
“Veremos si llegamos a un acuerdo en algún momento”, comentó, sin ofrecer mayores detalles sobre eventuales contactos diplomáticos.
Las declaraciones del presidente se produjeron mientras recibía en la Casa Blanca al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en una reunión centrada en la evolución del conflicto con Irán y la coordinación entre ambos gobiernos frente al incremento de las hostilidades en la región.
Durante los últimos meses, ambos países han intercambiado ataques directos e indirectos, mientras Estados Unidos ha intensificado las sanciones económicas contra el régimen iraní y ha reforzado su presencia militar en Medio Oriente. Paralelamente, Irán ha mantenido el respaldo a milicias aliadas en Irak, Siria, Líbano y Yemen, lo que ha ampliado el alcance del conflicto más allá de sus fronteras.
Tras el ataque contra la base estadounidense, el Pentágono informó que mantiene en máxima alerta a sus fuerzas desplegadas en la región y advirtió que responderá para proteger a su personal y sus instalaciones militares. Posteriormente, el ejército estadounidense confirmó el inicio de nuevos bombardeos contra objetivos iraníes y posiciones vinculadas a milicias respaldadas por Teherán, como parte de la represalia anunciada por Trump.
La escalada también ha incrementado la preocupación internacional por el impacto que el conflicto podría tener sobre la estabilidad regional y los mercados energéticos. En los últimos días se han registrado ataques contra embarcaciones e infraestructura relacionada con el transporte de hidrocarburos en el Golfo Pérsico y el Mediterráneo oriental, mientras persiste la incertidumbre sobre la navegación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Analistas internacionales advierten que la respuesta militar anunciada por Washington podría abrir una nueva fase del conflicto entre Estados Unidos e Irán, con posibles repercusiones para la seguridad de países aliados en Medio Oriente y para la economía global, particularmente en los precios internacionales del petróleo y el transporte marítimo.


