Trump amenaza incursión; Sheinbaum responde con diplomacia y firmeza

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*Claudia Sheinbaum contestó a las amenazas de incursión militar por tierra de Donald Trump contra cárteles mexicanos.

09.01.2916 Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reaccionó este viernes a las declaraciones en la víspera de su homólogo estadounidense, Donald Trump, quien amagó con ordenar ataques terrestres contra cárteles mexicanos.

En conferencia matutina, la mandataria mexicana, al hablar sobre su llamada con el Presidente Lula da Silva, subrayó que su gobierno no permitirá acciones que vulneren la soberanía nacional y que la respuesta al gobierno de EEUU será fortalecer la comunicación bilateral en materia de seguridad.

“Vamos a estrechar la comunicación, por eso le pedí al secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, que pueda, si es necesario, verse con el secretario del Departamento de Estado. Hace unos días el propio secretario Marco Rubio habló de la buena coordinación en materia de seguridad que hay con México”, declaró Sheinbaum.

La presidenta insistió en que México mantiene una política de cooperación en seguridad, pero bajo el principio de respeto mutuo y sin aceptar intervenciones militares extranjeras en su territorio.

“Le expliqué al presidente Lula que con el presidente Trump tenemos un acuerdo, un entendimiento en el tema de seguridad con México, que por cierto estamos fortaleciendo, por las declaraciones que está haciendo el presidente Trump, que insiste, es parte de su manera de comunicar”, señaló, en referencia a la necesidad de evitar malentendidos que puedan escalar en tensiones diplomáticas.

Sheinbaum instruyó al canciller De la Fuente a establecer contacto inmediato con Washington para reiterar la disposición de México a colaborar en el combate al narcotráfico, pero sin comprometer la integridad territorial.

“México no rechaza la cooperación en materia de seguridad, sin embargo, se deben respetar los marcos de soberanía e igualdad entre naciones”, puntualizó.

La mandataria agregó que la Estrategia Nacional de Seguridad se encuentra en proceso de fortalecimiento y que los esfuerzos internos se centran en atacar las causas estructurales de la violencia, además de reforzar la coordinación con agencias internacionales en el intercambio de información.

Las declaraciones de Trump, quien aseguró que las fuerzas estadounidenses podrían atacar directamente a los cárteles que operan en México, reactivaron un debate que ha sido constante en la relación bilateral.

Desde su primera administración, el republicano ha ejercido presión sobre México para endurecer las acciones contra el crimen organizado, llegando a plantear la posibilidad de designar a los cárteles como organizaciones terroristas. En cada ocasión, el gobierno mexicano ha respondido con firmeza, rechazando cualquier intento de intervención militar y defendiendo la cooperación bajo esquemas de respeto a la soberanía.

El contexto actual refleja la continuidad de esa presión. Trump ha insistido en que la violencia vinculada al narcotráfico representa una amenaza directa para la seguridad de Estados Unidos, mientras que México sostiene que la solución requiere un enfoque integral que atienda tanto la oferta como la demanda de drogas, así como el tráfico de armas desde el norte hacia territorio mexicano.

La postura de Sheinbaum se inscribe en esa tradición de defensa de la soberanía, pero también en la búsqueda de mantener canales de comunicación abiertos para evitar que las tensiones escalen a un conflicto mayor.

La respuesta de la presidenta mexicana marca un momento clave en la relación bilateral, pues reafirma la disposición de México a colaborar en seguridad, pero bajo sus propios términos.

El mensaje es claro: el país no aceptará incursiones militares extranjeras, y cualquier acción conjunta deberá enmarcarse en el respeto a la soberanía y a las leyes internacionales. En este sentido, la instrucción de fortalecer el diálogo diplomático busca contener los efectos de las declaraciones de Trump y preservar la estabilidad de una relación que, históricamente, ha estado marcada por la tensión en torno al combate al narcotráfico y al tratado de libre comercio que se revisara este 2026.