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09.01.2026 Washington. EUA.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que su gobierno iniciará operaciones terrestres contra los cárteles del narcotráfico, a los que responsabilizó de tener un control significativo sobre México.
En entrevista televisiva con Fox News, el mandatario estadounidense aseguró que tras las acciones marítimas en el Pacífico y el Caribe, ahora se prepara una nueva fase de intervención directa en tierra, con el objetivo de frenar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Trump sostuvo que los grupos criminales mexicanos no solo han extendido su influencia en su país vecino, sino que también han provocado una crisis de salud pública en Estados Unidos. Según sus declaraciones, las drogas que ingresan desde México estarían causando entre 250 mil y 300 mil muertes anuales en su nación.
“Es muy triste ver lo que le ha pasado a México, los cárteles están funcionando y controlando el país”, afirmó el presidente, al insistir en que la magnitud del problema exige medidas más contundentes.
Las palabras del mandatario se producen en un contexto de creciente tensión bilateral. En meses recientes, el gobierno estadounidense ha intensificado operativos marítimos contra rutas de tráfico en el Pacífico y el Caribe, asegurando que gran parte del flujo de drogas por esas vías ha sido reducido. Ahora, la estrategia se trasladaría a tierra firme, lo que abre interrogantes sobre la posible participación de fuerzas estadounidenses en territorio mexicano y las implicaciones de soberanía que ello conlleva.
El anuncio revive un debate histórico sobre la relación entre ambos países en materia de seguridad. Desde hace décadas, Washington ha presionado a México para reforzar sus acciones contra el narcotráfico, mientras que las autoridades mexicanas han denunciado que la demanda de drogas en Estados Unidos alimenta la violencia en su territorio.
La idea de ataques terrestres por parte de fuerzas estadounidenses recuerda episodios de intervención militar que han marcado la memoria política y social de México, generando preocupación sobre un posible escenario de injerencia directa.
En el pasado, Trump ya había planteado la posibilidad de designar a los cárteles como organizaciones terroristas, lo que abriría la puerta a operaciones militares más amplias. Aunque esa propuesta no se concretó, sus recientes declaraciones parecen retomar esa línea de endurecimiento.
Analistas advierten que un movimiento de este tipo podría tensar aún más la relación diplomática y provocar reacciones de rechazo en sectores políticos y sociales de México, que defienden la soberanía nacional frente a cualquier acción unilateral.
El gobierno mexicano no ha emitido aún una respuesta oficial a las declaraciones, pero voces críticas dentro del país han señalado que el discurso de Trump refleja una narrativa que responsabiliza exclusivamente a México de la crisis de drogas, sin reconocer la dimensión interna del problema en Estados Unidos.
Organizaciones civiles y expertos en seguridad han subrayado que la violencia vinculada al narcotráfico es resultado de factores compartidos, como la corrupción, la falta de oportunidades y la demanda constante de estupefacientes.
Las declaraciones del presidente estadounidense, realizadas en un año marcado por la intensificación de la violencia criminal en México y por la presión política interna en Estados Unidos, colocan nuevamente al narcotráfico como un eje central de la agenda bilateral. La posibilidad de ataques terrestres abre un escenario incierto, en el que la cooperación o el conflicto entre ambos países dependerá de las decisiones que se tomen en las próximas semanas.
En este contexto, la afirmación de que los cárteles “controlan México” no solo busca justificar una estrategia más agresiva, sino que también plantea un desafío diplomático de gran alcance. La discusión sobre cómo enfrentar el narcotráfico se convierte así en un punto crítico de la relación entre Washington y Ciudad de México, con repercusiones que podrían trascender el ámbito de la seguridad y afectar la estabilidad política y social de la región.












