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03.03.2026 Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó a los recientes ataques contra barcos en el estrecho de Ormuz con un mensaje en su red social Truth Social, en el que planteó que la Marina estadounidense podría intervenir para garantizar el libre tránsito de las embarcaciones.
“Si es necesario, la Armada de Estados Unidos comenzará a escoltar petroleros a través del estrecho de Ormuz tan pronto como sea posible. Pase lo que pase”, escribió el mandatario .
Trump también ofreció seguros de riesgo político “a un precio razonable” para las navieras que cruzan por esta zona estratégica.“Esto estará disponible para todas las líneas navieras. El poder económico y militar de Estados Unidos es el mayor de la Tierra”, añadió en otro mensaje .
Según explicó, la Corporación Financiera de Desarrollo de Estados Unidos fue instruida para proporcionar garantías que respalden la seguridad financiera del comercio marítimo en la región .
El estrecho de Ormuz es un corredor marítimo clave para el comercio mundial de energía, pues por él transita alrededor del 20 por ciento del petróleo y gas natural licuado que se comercializa en el planeta.
La tensión en la zona se ha incrementado tras advertencias de los Guardianes de la Revolución de Irán, quienes han declarado que el paso no es seguro en el marco de los enfrentamientos con Estados Unidos e Israel .
El anuncio de Trump se interpreta como una de las medidas más agresivas de su gobierno para contener el aumento de los precios de la energía y calmar los mercados petroleros en medio del conflicto en Oriente Medio. La propuesta busca garantizar la seguridad de las rutas marítimas y evitar un impacto mayor en el suministro energético global, en momentos en que el tráfico marítimo en la región se ha visto parcialmente paralizado .
Con estas declaraciones, el presidente estadounidense colocó nuevamente al estrecho de Ormuz en el centro de la agenda internacional, subrayando la importancia de mantener abierto este paso estratégico para el comercio mundial y reafirmando la disposición de Washington a utilizar su poder militar para asegurar el flujo de energía.













