Trump apunta ahora contra Petro tras captura de Maduro y desata tensión con Colombia

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06.01.2026 El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender la polémica al sugerir que el mandatario colombiano Gustavo Petro podría convertirse en el próximo objetivo de su administración, apenas horas después de la operación militar que culminó con la captura y extradición del expresidente venezolano Nicolás Maduro.

Las declaraciones, realizadas a bordo del Air Force One, se suman a una serie de advertencias que Trump ha lanzado en los últimos días contra Petro, a quien acusó de fomentar la producción de cocaína y de poner en riesgo la seguridad estadounidense.

El sábado, Trump había advertido que Petro “debería tener cuidado”, y el domingo profundizó sus críticas al señalar que Colombia está “gobernada por un hombre enfermo que produce cocaína y la vende a Estados Unidos”.

Ante la pregunta de un periodista sobre si podría ejecutarse una operación similar a la realizada en Caracas, el mandatario respondió con un escueto “me suena bien”, dejando abierta la posibilidad de nuevas acciones militares en la región.

La captura de Maduro, ocurrida durante una misión de cinco horas en la madrugada del sábado, marcó un punto de inflexión en la política hemisférica. Explosiones sacudieron Caracas mientras fuerzas estadounidenses lograban detener al exmandatario, acusado desde 2020 por narcotráfico, y lo trasladaban en un buque de guerra hacia Nueva York para enfrentar un juicio federal.

La operación fue presentada por Washington como un golpe decisivo contra el narcoterrorismo, pero en Sudamérica generó fuertes críticas por considerarse una violación de la soberanía.

Petro, lejos de moderar su discurso tras la caída de Maduro, intensificó sus ataques contra Estados Unidos. Calificó la operación como un “ataque a la soberanía de Sudamérica” y negó de manera tajante las acusaciones de narcotráfico en su contra.

Además, defendió públicamente a Maduro, asegurando que las imputaciones de Washington forman parte de una estrategia de intervención política en la región. Sus declaraciones han profundizado la confrontación con Trump, que ya había desplegado buques de guerra y miles de tropas en el Caribe como parte de la presión contra Venezuela.

El contexto regional se complica aún más con las operaciones estadounidenses contra embarcaciones cargadas de drogas en el Caribe y el Pacífico, varias de ellas frente a las costas colombianas.

Estas acciones forman parte de una ofensiva más amplia contra el narcotráfico, que Washington vincula directamente con gobiernos como el de Venezuela y, ahora, con el de Colombia.

En paralelo, funcionarios estadounidenses han lanzado advertencias contra Cuba. El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que el régimen cubano representa “un grave problema” y que la administración Trump no oculta su rechazo hacia La Habana.

Las palabras de Trump contra Petro, sumadas a la captura de Maduro y a las advertencias sobre Cuba, dibujan un escenario de creciente tensión en América Latina.

Mientras Washington insiste en que su prioridad es erradicar el narcotráfico y frenar la influencia de actores hostiles en el hemisferio occidental, líderes de la región denuncian una política de intervencionismo que amenaza con desestabilizar aún más el continente.

En este clima, la relación entre Estados Unidos y Colombia se perfila como uno de los próximos focos de confrontación diplomática y militar.