*
14.01.2026 Washington; EEUU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que sostuvo una llamada telefónica con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien describió con términos elogiosos y con quien aseguró haber tenido un intercambio amplio sobre distintos temas.
El mandatario republicano señaló que el diálogo fue prolongado y que permitió abordar asuntos de interés común, dejando entrever un acercamiento político con el gobierno venezolano.
“Hoy tuvimos una conversación excelente y ella es una persona fantástica. De hecho, es alguien con quien hemos trabajado muy bien”“Creo que nos estamos llevando muy bien con Venezuela”
Además de que Donald Trump calificara a Delcy Rodríguez como “persona fantástica” detalló que la llamada fue “excelente” y “larga”, destacando que se están “llevando muy bien con Venezuela”. Estas expresiones muestran un tono de acercamiento y negociación política.
“Tuvimos una gran conversación hoy. Es una persona fantástica, es una persona con la que podemos trabajar bastante bien (…) Tuvimos una llamada larga”, reiteró el presidente de EEUU.
Declaraciones que se enmarcan en un día antes de que Trump reciba en la Casa Blanca a la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien ha sido marginada de los planes de transición política impulsados por Estados Unidos.
El tono elogioso hacia Rodríguez contrasta con la postura de confrontación que Washington había mantenido en años anteriores y deja entrever un giro hacia la negociación directa con figuras del gobierno venezolano.
Las declaraciones de Trump, realizadas en el Despacho Oval, marcaron un giro en el tono habitual de Washington hacia Caracas. El presidente estadounidense afirmó que mantiene una relación positiva con Rodríguez y que la comunicación se desarrolla de manera constructiva.
Este reconocimiento público se interpreta como un gesto de apertura hacia una negociación política, en contraste con la postura de confrontación que había predominado en años anteriores.
El anuncio se produjo en vísperas de la visita a la Casa Blanca de la dirigente opositora María Corina Machado, quien hasta ahora ha sido marginada por la administración estadounidense en los planes de transición política en Venezuela.
La exclusión de Machado del esquema de negociación refuerza la percepción de que Washington busca redefinir sus interlocutores en la crisis venezolana, privilegiando el contacto directo con figuras del gobierno.
Trump también hizo referencia a la presidenta de México en términos similares, lo que sugiere un intento de proyectar una narrativa de cooperación con líderes latinoamericanos que negocian políticamente con su gobierno.
Este discurso se inscribe en una estrategia más amplia de reposicionamiento diplomático en la región, donde Estados Unidos busca equilibrar sus intereses políticos y económicos con la necesidad de mantener estabilidad.
El contexto de estas declaraciones se remonta a los años de tensión entre Washington y Caracas, marcados por sanciones económicas y desconocimiento de autoridades venezolanas.
La reacción internacional se mantiene expectante, mientras en Venezuela los sectores opositores observan con cautela el viraje discursivo de Trump, que podría modificar los escenarios de la transición política en el país sudamericano.












