*Advierte sobre nuevas consecuencias de no hacerlo.
11.07.2026 EUA.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció el sábado de nueva cuenta su postura frente a Irán al insistir en que el gobierno iraní debe comprometerse públicamente a garantizar la libre navegación por el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo para el comercio energético, al tiempo que confirmó que Washington mantendrá abiertas las negociaciones diplomáticas pese al recrudecimiento de las tensiones militares.
Las declaraciones del mandatario se produjeron después de una semana marcada por nuevos enfrentamientos en el Golfo Pérsico, donde varios buques comerciales fueron atacados en medio de la disputa por el control del paso marítimo.
Trump aseguró que Estados Unidos aceptó continuar el diálogo solicitado por Teherán, aunque dejó claro que el cese al fuego alcanzado el mes pasado “ha terminado” debido a los recientes incidentes registrados en la zona.
La administración estadounidense elevó además sus exigencias al gobierno iraní. Funcionarios de la Casa Blanca señalaron que Washington espera una declaración explícita de Irán en la que se comprometa a dejar de atacar embarcaciones y permita el tránsito libre y sin cobro de peajes a través del estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo.
Trump sostuvo que la seguridad de esa ruta resulta indispensable para la estabilidad de los mercados internacionales y advirtió que, si Irán no modifica su comportamiento, enfrentará nuevas consecuencias. Aunque evitó detallar cuáles serían las medidas, funcionarios estadounidenses afirmaron que la respuesta dependerá de la postura que adopte Teherán durante las conversaciones que se desarrollan con la mediación de Omán.
Las negociaciones se llevan a cabo en un contexto de creciente incertidumbre. El gobierno iraní envió una delegación diplomática a Mascate para abordar la situación del estrecho de Ormuz y otros temas relacionados con la seguridad regional, mientras Estados Unidos mantiene una fuerte presencia militar en la zona tras los recientes ataques contra instalaciones iraníes y los incidentes ocurridos con embarcaciones comerciales.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo. Su importancia geopolítica radica en que constituye la principal salida marítima para las exportaciones de petróleo de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak, Catar e Irán. Cualquier interrupción del tráfico en este corredor repercute de inmediato en los mercados internacionales y suele provocar incrementos en los precios del petróleo y del gas natural.
Durante los últimos días, la navegación en la zona se ha visto afectada por ataques contra buques mercantes, lo que motivó nuevas operaciones militares estadounidenses y elevó la preocupación de gobiernos y organismos internacionales por una posible escalada del conflicto. Diversos países han pedido evitar acciones que comprometan la seguridad de una de las rutas marítimas más transitadas del planeta.
Pese al endurecimiento del discurso de la Casa Blanca, Trump sostuvo que aún existe espacio para alcanzar acuerdos que reduzcan la tensión. Sin embargo, reiteró que la prioridad de su administración es garantizar que el estrecho de Ormuz permanezca abierto a la navegación internacional y que ningún país obstaculice el paso de embarcaciones civiles o comerciales, una condición que Washington considera indispensable para avanzar hacia una eventual estabilización de la región.


