Trump llama “débil” al papa León XIV y desata polémica con imagen de carácter mesiánico

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Washington.- El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó su confrontación con el papa León XIV al publicar un mensaje en el que lo califica directamente como “débil” y cuestiona su liderazgo en temas clave, al mismo tiempo que su entorno digital difundía una imagen en la que aparece representado con rasgos simbólicos asociados a Jesucristo.

En el mensaje en su red social, difundido el 12 de abril de 2026, Trump descalificó al jerarca católico,llamándole débil

“El papa León es débil frente al crimen y terrible en política exterior”, marcando el tono de una crítica frontal. A lo largo del texto, también sostiene: “No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear”, y añade cuestionamientos sobre Venezuela y la seguridad en Estados Unidos.

El exmandatario va más allá al atribuir su propia influencia en la elección del pontífice, señalando: “Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano”.

En el mismo mensaje, insiste en que el papa “debería ponerse las pilas, usar el sentido común y dejar de complacer a la izquierda radical”, además de advertir que su actuación “está perjudicando gravemente a la Iglesia católica”.

De forma paralela, desde su cuenta en la plataforma Truth Social circuló una imagen de fuerte carga simbólica en la que Donald Trump aparece con túnica blanca y manto rojo, en una escena que evoca representaciones clásicas de Jesucristo.

En la ilustración, impone las manos sobre un hombre enfermo, del que emana una luz brillante, en clara alusión a un acto de sanación.

El entorno visual refuerza el mensaje: una bandera de Estados Unidos de gran tamaño, águilas en vuelo, aviones militares, fuegos artificiales y la Estatua de la Libertad, combinando elementos religiosos con símbolos de poder nacional.

La coincidencia entre el discurso y la imagen ha generado una intensa polémica. Mientras sus seguidores interpretan la escena como una metáfora de liderazgo y salvación, críticos consideran que se trata de una apropiación indebida e irrespetuosa de símbolos religiosos con fines políticos.

El episodio refleja el creciente cruce entre retórica política, religión y comunicación digital, donde tanto las palabras como las imágenes amplifican el impacto de los mensajes y profundizan la polarización en el debate público.