Trump ofrece ayuda a Rusia ante presunto caso de peste pulmonar

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*EU vigila situación en Siberia.

05.10.2026 EUA-Rusia.— El gobierno de Estados Unidos mantiene bajo vigilancia el caso de una trabajadora de un instituto especializado en peste que murió en la región rusa de Irkutsk, Siberia, mientras las autoridades sanitarias de Moscú sostienen que la mujer padeció una neumonía de causa desconocida y no han confirmado que se trate de peste pulmonar.

La situación llevó al presidente Donald Trump a pronunciarse este lunes 5 de octubre y ofrecer ayuda a Rusia. El mandatario dijo que Washington está analizando lo ocurrido y calificó el padecimiento como un problema serio para Rusia, aunque aclaró que no había hablado con el presidente Vladimir Putin sobre el caso.

“Nos acabamos de enterar, lo estamos analizando, pero parece un gran problema para Rusia”, declaró Trump ante periodistas afuera de la Casa Blanca. “Me disgusta ver que estén pasando por esto. Es una enfermedad dura”, añadió. Posteriormente afirmó: “Les ayudaremos. Les ayudaremos en todo lo posible”.

La reacción de Trump ocurrió después de que durante el fin de semana trascendieran reportes sobre la muerte de una empleada del Instituto de Investigación contra la Peste de Irkutsk, una institución dedicada al estudio y vigilancia de enfermedades infecciosas. La mujer presentó un cuadro de neumonía grave y murió a principios de octubre en un hospital de Shelekhov, una localidad situada cerca de Irkutsk.

El punto central de la controversia es que hasta ahora no existe confirmación oficial de que la mujer haya muerto por peste neumónica. El organismo ruso encargado de la vigilancia sanitaria, Rospotrebnadzor, informó que el diagnóstico correspondió a una “neumonía de etiología desconocida” y señaló que los análisis realizados no encontraron microorganismos relacionados con las actividades profesionales de la paciente. También aseguró que no se había registrado ningún incidente con agentes patógenos en el instituto.

Pese a esa versión oficial, medios locales y canales de Telegram difundieron la posibilidad de que la mujer hubiera contraído peste neumónica, lo que generó preocupación en la región y provocó medidas de aislamiento y vigilancia epidemiológica. La información disponible sobre un supuesto accidente dentro del laboratorio tampoco ha sido confirmada por las autoridades rusas. Algunos reportes señalaron que la investigadora habría tenido contacto accidental con un tubo que contenía la bacteria de la peste, pero Rospotrebnadzor ha negado que las investigaciones hayan encontrado evidencia de un incidente de ese tipo.

Ante la incertidumbre, las autoridades rusas establecieron medidas preventivas en instalaciones médicas de la zona y comenzaron a identificar y vigilar a personas que tuvieron contacto con la fallecida. Diversos reportes sitúan el número de personas sometidas a vigilancia alrededor de 200. También se aplicaron medidas de cuarentena en hospitales de Irkutsk y Shelekhov. Sin embargo, hasta ahora no se ha confirmado una cadena de transmisión de peste entre esas personas ni un segundo caso relacionado con el fallecimiento.

El gobierno regional de Irkutsk ha insistido en que la situación epidemiológica se encuentra bajo control. Rospotrebnadzor, por su parte, pidió no dar crédito a rumores y especulaciones y sostuvo que las medidas adoptadas responden a la necesidad de determinar la causa de la neumonía y evitar cualquier posibilidad de propagación de una enfermedad infecciosa.

La respuesta estadounidense, no obstante, ha sido de vigilancia. El Departamento de Estado confirmó este lunes que sigue el caso junto con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, conocidos como CDC, y otros organismos federales.

“Tenemos conocimiento de los informes sobre un caso mortal de presunta peste neumónica en la región de Irkutsk, Rusia. Estamos siguiendo de cerca la situación junto con los CDC y nuestros otros socios interinstitucionales”, señaló un portavoz del Departamento de Estado. La dependencia agregó que numerosos detalles todavía no han sido confirmados y pidió a las autoridades rusas compartir información precisa de manera rápida y abierta.

La postura de Washington es relevante porque la peste neumónica es una de las formas más graves de la enfermedad provocada por la bacteria Yersinia pestis. A diferencia de la peste bubónica, que suele transmitirse mediante la picadura de pulgas infectadas, la forma neumónica puede transmitirse entre personas a través de gotículas respiratorias cuando existe infección pulmonar. De acuerdo con los CDC, puede provocar fiebre, debilidad, tos, dificultad para respirar, dolor en el pecho y, en algunos casos, expectoración con sangre.

La enfermedad puede ser mortal si no recibe tratamiento, pero la peste no es actualmente una enfermedad intratable. Los CDC señalan que el diagnóstico y la administración oportuna de antibióticos son fundamentales y que el tratamiento no debe retrasarse mientras se esperan los resultados de laboratorio cuando existe una sospecha clínica fundada.

La preocupación internacional está relacionada principalmente con la posibilidad de que la enfermedad pueda transmitirse por vía respiratoria en caso de confirmarse que se trata de peste neumónica. Sin embargo, esto no significa que exista actualmente una epidemia confirmada en Rusia. Hasta este lunes, las autoridades sanitarias rusas no habían confirmado que la fallecida tuviera peste ni habían informado de una transmisión sostenida entre personas.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, también se refirió al caso y sostuvo que Washington lo vigila de cerca. Aunque reconoció que la peste neumónica podría propagarse rápidamente, descartó que la información disponible constituyera por sí misma un motivo de alarma. Según Rubio, el nivel de intercambio de viajeros entre Rusia y Estados Unidos es actualmente limitado, lo que reduce el riesgo de una eventual propagación hacia territorio estadounidense.

La Casa Blanca ya había confirmado el domingo que la administración Trump estaba siguiendo el caso y evaluando posibles respuestas. La información difundida por Washington se produjo antes de que Trump hablara públicamente este lunes y ofreciera asistencia a Rusia.

El episodio también ocurre en un contexto particular por tratarse de un centro ruso especializado precisamente en la vigilancia y estudio de la peste. La muerte de una trabajadora de ese instituto, seguida de medidas de cuarentena y versiones no confirmadas sobre un posible accidente de laboratorio, incrementó la atención internacional.

La peste, pese a estar asociada históricamente con grandes epidemias como la llamada Peste Negra de la Edad Media, no desapareció. La bacteria Yersinia pestis continúa circulando principalmente entre poblaciones de roedores y otros mamíferos en determinadas regiones del mundo. Los casos humanos actuales son poco frecuentes en comparación con otras enfermedades infecciosas y, cuando se detectan oportunamente, pueden ser tratados con antibióticos.