Trump perfila el fin de la extensión del T-MEC: Reuters

* La agencia anticipa que EU activará la cláusula de revisión que abre una cuenta regresiva de 10 años.

30.06.2026 Washington, D.C.- La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se prepara para anunciar este miércoles que no respaldará la extensión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), una decisión que, de confirmarse, no implicaría la cancelación inmediata del acuerdo comercial, pero sí activaría el mecanismo de revisión previsto en su llamada “cláusula de extinción” o sunset clause, iniciando un proceso que podría conducir a la expiración del pacto en 2036 si los tres socios no alcanzan un nuevo consenso.

La información fue difundida por Reuters, que cita a funcionarios, ex negociadores y personas cercanas al proceso de revisión del acuerdo comercial norteamericano. De acuerdo con la agencia, durante la reunión virtual prevista para este 1 de julio entre los responsables comerciales de Estados Unidos, México y Canadá, Washington anunciaría que no desea extender el tratado por otros 16 años, como contempla el mecanismo de revisión sexenal establecido cuando el propio Trump renegoció el acuerdo durante su primer mandato.

El anuncio marcaría el inicio formal de un periodo de revisiones anuales durante los próximos diez años. Si al término de ese plazo no existe un consenso para renovar el tratado, el T-MEC dejaría de estar vigente el 1 de julio de 2036. Expertos en comercio internacional subrayan que este procedimiento no significa una salida automática de Estados Unidos ni la desaparición inmediata del acuerdo, sino el comienzo de una compleja negociación para redefinir las reglas comerciales de Norteamérica.

La revisión del T-MEC ocurre en un contexto de fuertes tensiones comerciales impulsadas por la administración Trump. Desde hace semanas, el mandatario ha reiterado públicamente que preferiría no renovar el acuerdo, al considerar que Estados Unidos obtiene mejores resultados mediante la imposición de aranceles que bajo un tratado de libre comercio. En declaraciones realizadas durante junio, incluso afirmó que su país “estaría mejor sin el T-MEC”, aunque dejó abierta la posibilidad de negociar si obtiene condiciones más favorables para la industria estadounidense.

El tratado, que entró en vigor el 1 de julio de 2020, sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994. Fue negociado durante la primera administración de Trump con el objetivo de endurecer las reglas de origen para la industria automotriz, fortalecer los mecanismos laborales y actualizar las disposiciones sobre comercio digital, propiedad intelectual y solución de controversias.

En la actualidad, el T-MEC constituye uno de los pilares económicos de América del Norte. El intercambio comercial entre México, Estados Unidos y Canadá supera los 1.6 billones de dólares anuales, consolidando a la región como una de las zonas comerciales más integradas del mundo. Millones de empleos en los tres países dependen de las cadenas de suministro construidas alrededor del acuerdo.

Según Reuters, uno de los principales puntos de fricción continúa siendo la industria automotriz. Los negociadores estadounidenses exigen que los vehículos fabricados en Norteamérica incorporen al menos un 50 por ciento de contenido producido específicamente en Estados Unidos, elevando el contenido regional requerido hasta aproximadamente 82 por ciento para acceder a los beneficios arancelarios del tratado. Asimismo, Washington busca impedir que productos con componentes chinos aprovechen las ventajas del T-MEC mediante reglas de origen más estrictas.

Las conversaciones también se desarrollan en un escenario poco habitual. Mientras Estados Unidos mantiene rondas formales de negociación con México, Canadá ha quedado temporalmente al margen de las mesas técnicas debido a diversos conflictos comerciales bilaterales relacionados con el acceso al mercado canadiense de productos lácteos estadounidenses, políticas de compras públicas y otras disputas comerciales.

Por parte de México, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha sostenido durante los últimos meses que el tratado puede preservarse mediante la negociación y ha insistido en que el proceso de revisión forma parte del diseño original del acuerdo, por lo que ha llamado a evitar interpretaciones que anticipen una ruptura definitiva. No obstante, analistas consideran que las negociaciones podrían prolongarse durante buena parte de 2026 debido a las diferencias entre los tres gobiernos.

Especialistas en comercio internacional señalan que la incertidumbre sobre el futuro del T-MEC podría afectar decisiones de inversión, particularmente en sectores como el automotriz, manufacturero, agroalimentario y electrónico, cuyas cadenas de producción dependen de reglas comerciales estables entre los tres países. Sin embargo, destacan que el tratado seguirá vigente mientras continúe el proceso de revisión y negociación previsto en su propio texto.

De concretarse el anuncio este miércoles, comenzará una de las negociaciones comerciales más importantes para América del Norte desde la entrada en vigor del T-MEC hace seis años. El resultado definirá el rumbo del principal acuerdo económico de la región y tendrá implicaciones directas para las exportaciones, la inversión y el empleo en México, Estados Unidos y Canadá durante la próxima década