Trump plantea llamar “Lago América” al Lago Ontario en medio de la disputa comercial con Canadá

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25.08.2026 Washington, EUA.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abrió este martes un nuevo frente en la creciente confrontación comercial con Canadá al plantear que su gobierno analiza cambiar el nombre del Lago Ontario por el de “Lago América”.

La propuesta fue difundida por Trump en su plataforma Truth Social, donde vinculó directamente la posible modificación con el deterioro de las relaciones comerciales entre Washington y la provincia canadiense de Ontario.

“Estados Unidos está considerando seriamente cambiar el nombre del Lago Ontario a Lago América, ya que no esperamos hacer mucho negocio con Ontario en lo sucesivo”, escribió el mandatario en su publicación.

El Lago Ontario forma parte de los cinco Grandes Lagos de América del Norte y se encuentra entre el estado estadounidense de Nueva York y la provincia canadiense de Ontario. En sus costas se encuentran ciudades como Toronto, mientras que del lado estadounidense se ubican comunidades del estado de Nueva York.

La propuesta de Trump surgió en un momento de fuerte tensión entre Washington y Ottawa por la política comercial. Las negociaciones entre ambos gobiernos se rompieron la semana pasada y Estados Unidos comenzó a aplicar nuevos aranceles de 50 por ciento sobre alrededor de 20 mil millones de dólares en productos canadienses. Canadá, por su parte, anunció medidas de represalia que entrarán en vigor el 8 de septiembre.

Ontario ocupa un lugar central en la disputa debido a su peso económico. Es la provincia más poblada de Canadá y concentra una parte importante de la industria automotriz del país, con plantas de fabricantes como Ford, General Motors, Honda, Stellantis y Toyota. La integración de las cadenas productivas entre Ontario y Estados Unidos hace que cualquier incremento de aranceles tenga repercusiones para empresas de ambos lados de la frontera.

La iniciativa sobre el nombre del lago recuerda la decisión adoptada por Trump en 2025 respecto al Golfo de México. Mediante una orden ejecutiva, el gobierno estadounidense estableció el uso de “Golfo de América” en documentos y comunicaciones de las instituciones federales estadounidenses. Sin embargo, esa denominación no obliga a otros países a utilizarla y México continúa empleando el nombre de Golfo de México.

Una situación similar se presentaría con el Lago Ontario. El presidente estadounidense puede determinar cómo las agencias federales de su país denominan determinados accidentes geográficos, pero no tiene facultades para obligar a Canadá a reconocer una nueva denominación para un cuerpo de agua compartido.

Además, existe un antecedente bilateral en materia de nombres geográficos. Estados Unidos y Canadá mantienen desde 1989 un acuerdo sobre la coordinación de las denominaciones de accidentes geográficos compartidos, que señala la conveniencia de conservar los nombres oficiales establecidos y procurar que ambos países utilicen una denominación común cuando sea culturalmente aceptable.

La propuesta también fue planteada en vísperas de nuevas medidas comerciales de Canadá. El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que su gobierno responderá a los aranceles estadounidenses con gravámenes sobre productos procedentes de Estados Unidos. El ministro canadiense responsable de las relaciones comerciales con Washington, Dominic LeBlanc, evitó entrar en una confrontación por la publicación de Trump y señaló que el gobierno de Canadá había decidido no responder a las publicaciones diarias del presidente estadounidense o de integrantes de su administración.

La disputa comercial se ha extendido a otros sectores estratégicos. Trump también ha amenazado con aplicar nuevos aranceles de 50 por ciento a vehículos, autopartes y acero provenientes de Canadá, mientras el gobierno de Carney ha acusado a Washington de intentar imponer condiciones que afectarían industrias fundamentales de la economía canadiense.

Trump posteriormente difundió una imagen de un mapa en la que aparecía el nombre “Lake Ontario” tachado y sustituido por “Lake America”, acompañado de una bandera estadounidense. La publicación reforzó la idea de que el cambio de nombre forma parte de su actual estrategia de presión política y comercial contra Canadá.

La confrontación entre ambos países se produce pese al elevado nivel de integración económica que existe entre Estados Unidos y Canadá. Las cadenas de suministro de sectores como automóviles, energía, acero y manufacturas cruzan constantemente la frontera, por lo que una reducción significativa del intercambio comercial afectaría a empresas y trabajadores de ambos países.

Hasta ahora, Trump ha presentado el cambio de denominación como una posibilidad que está siendo considerada y no como una decisión formal ya adoptada. Tampoco existe una disposición canadiense que reconozca la modificación.

El anuncio convierte al Lago Ontario en un nuevo elemento de la disputa entre Washington y Ottawa, que durante los últimos días ha pasado de las negociaciones comerciales a un intercambio de amenazas arancelarias y declaraciones públicas. La denominación histórica del lago permanece vigente mientras continúa el enfrentamiento económico entre los dos países.