Trump redobla presión contra China y la OTAN para que apoyen en el estrecho de Ormuz

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16.03.2026 Xalapa, Ver.-Donald Trump intensificó la presión diplomática sobre la OTAN y China para que apoyen a Estados Unidos en la guerra contra Irán, advirtiendo que la falta de cooperación podría tener consecuencias graves. El presidente condicionó incluso su próxima cumbre con Xi Jinping a que Pekín se involucre en la reapertura del estrecho de Ormuz, clave para el suministro mundial de petróleo.**

El conflicto iniciado el 28 de febrero de 2026 con la Operación Furia Épica ha colocado al estrecho de Ormuz en el centro de la crisis energética global. Trump declaró que la Fuerza Aérea y la Armada iraníes han sido “aniquiladas”, pero subrayó que la seguridad de las rutas marítimas requiere apoyo internacional. “Creo que China también debería ayudar, ya que obtiene el 90% de su petróleo del estrecho”, afirmó en entrevista con *Financial Times*.

La presión hacia la OTAN se ha traducido en advertencias directas. Trump señaló que los aliados europeos enfrentarán un “futuro muy malo” si no colaboran en la reapertura de la ruta petrolera. Según reportes, Washington ya contactó a siete países para solicitar apoyo, aunque evitó revelar sus nombres.

En Asia, Japón y Australia rechazaron enviar buques de guerra, lo que refleja la resistencia de algunos aliados a involucrarse en un conflicto que consideran ajeno. Analistas internacionales señalan que esta fricción erosiona la confianza dentro de la alianza atlántica y expone la estrategia de Trump de trasladar la responsabilidad de la seguridad global a socios reticentes.

El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, se ha convertido en el punto más sensible de la ofensiva. La Casa Blanca insiste en que sin cooperación internacional, el bloqueo iraní podría prolongar la crisis energética y aumentar los costos para las economías dependientes del crudo.

La presión de Trump hacia China y la OTAN marca un giro en la estrategia estadounidense: no solo busca derrotar militarmente a Irán, sino también obligar a sus principales socios y rivales a asumir un papel activo en la seguridad global. Mientras tanto, la operación continúa y la incertidumbre sobre su duración y alcance mantiene en alerta a los mercados y a la comunidad internacional.