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10.07.2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló este viernes que ha dejado instrucciones para que las Fuerzas Armadas estadounidenses ejecuten un bombardeo de gran magnitud contra Irán si llegara a ser asesinado en un atentado atribuido al gobierno de Teherán.
La declaración, realizada en una entrevista publicada este viernes por el diario The New York Post, reavivó la tensión entre ambos países en un momento de alta volatilidad en Medio Oriente.
Durante la conversación con el medio neoyorquino, Trump sostuvo que la respuesta de Washington sería inmediata y contundente si Irán lograra concretar un ataque en su contra.
“Si lo hacen, serán aniquilados”, expresó el mandatario al referirse al régimen iraní. Agregó que dejó instrucciones precisas para que, en caso de su muerte, Estados Unidos lance una ofensiva militar de gran escala contra objetivos iraníes. Foto: Trump Iran Imagen IA de New York Post
Las declaraciones ocurren mientras persisten las advertencias de las agencias de inteligencia estadounidenses sobre amenazas provenientes de Irán contra funcionarios de alto nivel vinculados con la muerte del general Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica, abatido en un ataque con drones ordenado por Trump el 3 de enero de 2020 cerca del aeropuerto de Bagdad, Irak.
La eliminación de Soleimani marcó uno de los momentos más delicados en la relación entre Washington y Teherán durante el primer mandato de Trump. El gobierno iraní calificó el operativo como un “acto de terrorismo de Estado” y prometió una venganza que, desde entonces, ha sido reiterada por distintos líderes políticos y militares de la República Islámica.
Las autoridades estadounidenses han informado en diversas ocasiones que mantienen bajo vigilancia posibles complots iraníes dirigidos contra Trump y otros exfuncionarios de su administración, entre ellos el exsecretario de Estado Mike Pompeo y el exasesor de Seguridad Nacional John Bolton, quienes han contado con esquemas especiales de protección debido a las amenazas recibidas.
Las nuevas declaraciones del presidente se producen apenas un día después de que The Wall Street Journal revelara que Israel compartió con Washington información de inteligencia sobre un presunto nuevo plan iraní para atentar contra la vida del mandatario estadounidense. De acuerdo con el reporte, la información fue entregada en medio de la creciente cooperación entre ambos aliados frente al conflicto regional y las actividades de la Guardia Revolucionaria iraní.
Sin embargo, Trump minimizó el contenido de ese informe y evitó profundizar sobre la supuesta amenaza específica. En cambio, insistió en que desde hace años es considerado uno de los principales objetivos del gobierno iraní debido a la operación que terminó con la vida de Soleimani.
Por su parte, la cadena CNN informó, citando a funcionarios estadounidenses familiarizados con la evaluación de inteligencia, que algunos integrantes del gobierno consideran que la información compartida por Israel pudo haber tenido también un componente político. Según esa versión, existía la posibilidad de que el reporte buscara influir en las decisiones de Trump respecto a una eventual escalada militar contra Irán, aunque hasta el momento no existe una confirmación oficial de esa interpretación.
Las relaciones entre Estados Unidos e Irán atraviesan uno de sus momentos más tensos en años recientes. Además de las sanciones económicas impuestas por Washington, ambos gobiernos mantienen profundas diferencias sobre el programa nuclear iraní, el apoyo de Teherán a grupos armados en Medio Oriente y la presencia militar estadounidense en la región.
Durante su actual administración, Trump ha endurecido nuevamente la política hacia Irán mediante nuevas sanciones, mayores restricciones comerciales y el fortalecimiento de la cooperación militar con Israel, al tiempo que ha reiterado que no permitirá que la República Islámica desarrolle armas nucleares.
En respuesta, autoridades iraníes han acusado a Estados Unidos de mantener una política de hostilidad permanente y han insistido en que la muerte de Soleimani sigue siendo una deuda pendiente. Diversos comandantes de la Guardia Revolucionaria han reiterado en los últimos años que quienes participaron en aquella operación deberán enfrentar consecuencias, aunque el gobierno iraní ha negado oficialmente estar involucrado en planes concretos para asesinar a funcionarios estadounidenses.
Las palabras de Trump adquieren especial relevancia porque constituyen una advertencia pública sobre la doctrina de respuesta que seguiría Estados Unidos ante un eventual atentado contra su presidente. Aunque no se trata de un anuncio formal de política militar, la declaración eleva el tono de la confrontación verbal entre Washington y Teherán y refleja el clima de desconfianza que continúa dominando una de las relaciones más conflictivas de la política internacional.


