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24.02.2026 Washington D.C.- En un largo discurso cargado de afirmaciones contundentes y narrativas de triunfos, el presidente Donald Trump aseguró ante senadores y congresistas que Estados Unidos habría tenido un papel decisivo en el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
“Lo hemos derrocado. Lo vieron ayer”, proclamó desde el Capitolio, en lo que fue su primer discurso del Estado de la Unión de este mandato y en alusión a México que no duró ni 60 segundos.
El mandatario de EEUU sostuvo que los cárteles “controlan gran parte de México” y presentó la supuesta caída de Oseguera como un triunfo de su política de seguridad transnacional. La declaración fue recibida con aplausos de legisladores republicanos, mientras que entre los demócratas se percibió escepticismo.
La figura de “El Mencho” ha sido considerada por agencias de seguridad como una de las más poderosas del crimen organizado en América Latina.
Su muerte representa un golpe significativo contra el CJNG, aunque especialistas recuerdan que la desaparición de un líder no garantiza la desarticulación inmediata de la organización, que mantiene presencia en varios estados de México y vínculos internacionales.
El anuncio de Trump, más allá de la certeza de los hechos, abre interrogantes sobre la relación bilateral. En México, las operaciones contra el narcotráfico son responsabilidad de las fuerzas armadas nacionales.
Analistas advierten que la postura del presidente estadounidense podría tensar los vínculos diplomáticos al atribuirse un operativo que, de existir, correspondería a las autoridades mexicanas.
El discurso, enmarcado en una estrategia política que busca mostrar resultados tangibles en materia de seguridad, refleja la manera en que Trump utiliza la narrativa de mano dura contra el narcotráfico como bandera electoral.
La afirmación de haber “derrocado” a uno de los capos más buscados del continente se convierte así en un recurso político que, independientemente de su veracidad, busca reforzar su imagen de liderazgo frente al crimen organizado.













