Ucrania: Madres en modo de supervivencia mientras son bombardeadas por Rusia

* Rusia utiliza el frío como arma de guerra.

16.01.2026 En Ucrania la guerra no solo se siente en los combates, también en el frío. Los ataques rusos con misiles y drones han golpeado las instalaciones eléctricas y de calefacción, dejando a barrios enteros sin luz ni calor durante días. Imagínate temperaturas de hasta -15 grados en Kiev y familias tratando de sobrevivir como pueden. UNICEF dice que los niños son los más vulnerables, porque los más pequeños pueden morir rápido de hipotermia.

Hay escenas que parecen sacadas de una película triste: familias que rellenan las ventanas con muñecos de peluche para tapar el aire helado, mamás como Svitlana que cuentan que llevan semanas sin electricidad ni calefacción en sus departamentos altos, tratando de cuidar a sus hijos pequeños en medio de la oscuridad y el frío. Son las Madres en modo de supervivencia mientras son bombardeadas por Rusia, desde hace casi 5 años.

Las madres son quienes cargan con el peso más duro de esta realidad. Muchas, cuentan que llevan semanas sin electricidad ni calefacción en sus departamentos, tratando de proteger a sus hijos pequeños con sus cuerpos, en medio de la oscuridad y el arma mortal de Rusia: el frío.

Para bloquear el aire helado, algunas rellenan las ventanas con muñecos de peluche, improvisando soluciones desesperadas. UNICEF advierte que los niños, sobre todo los recién nacidos y lactantes, son los más vulnerables: pierden calor corporal muy rápido y corren riesgo de hipotermia y enfermedades respiratorias que pueden ser mortales sin atención médica.

El representante de UNICEF en Ucrania, Munir Mammadzade, lo dijo con claridad: además de la guerra, el frío se ha convertido en una emergencia nacional. Las familias viven en “modo supervivencia constante”, con la infancia marcada por el miedo y la lucha diaria por mantenerse vivos.

La agencia ha montado grandes carpas comunitarias en las ciudades, donde madres e hijos pueden resguardarse un poco del frío, encontrar juegos y juguetes, y recuperar algo de normalidad, pero la incertidumbre les nubla el futuro.

La Cruz Roja también alerta que este es el invierno más crudo desde que comenzó la invasión. Solo en Kiev, unas 200 mil personas llevan más de una semana sin calefacción ni electricidad. Muchas familias han tenido que abandonar sus hogares, mientras otras se enfrentan a decisiones imposibles: gastar lo poco que tienen en comida, medicinas o calefacción.

Siete de cada diez personas no tienen ahorros y el aumento de precios las obliga a elegir entre sobrevivir hoy o resistir mañana.

En medio de los bombardeos y el frío extremo, las madres ucranianas se han convertido en el rostro de la resistencia silenciosa. Ellas improvisan, protegen y sostienen a sus hijos en condiciones que parecen imposibles.

Su vida diaria es un recordatorio de que la guerra no solo se libra en los frentes militares, también en los hogares donde se lucha por mantener encendida la chispa de la supervivencia.